La temporada de Jackson Chourio ha tenido distintos momentos desde su regreso a los terrenos en la MLB. Después de perder tiempo por una fractura en la mano izquierda, el venezolano comenzó con gran ritmo ofensivo, aunque posteriormente atravesó un tramo complicado donde su producción de poder disminuyó.
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Sin embargo, el joven talento de los Cerveceros de Milwaukee encontró nuevamente la fórmula para generar contacto sólido y demostrar por qué es considerado una de las piezas más importantes del futuro de la organización.
Chourio cambió el enfoque y recuperó sus batazos de poder
El punto de quiebre llegó el 4 de agosto, cuando Chourio conectó un jonrón de 399 pies ante los Piratas de Pittsburgh. Ese batazo significó más que una carrera producida: fue una señal de que el venezolano comenzaba a dejar atrás una sequía de poder que se había extendido durante todo julio.
“Por fin salió un jonrón. Y eso fue algo positivo”, comentó Chourio en una entrevista para MLB.com luego del encuentro.
Durante julio, el zuliano apenas consiguió seis extrabases y su producción ofensiva bajó considerablemente. Su porcentaje de batazos contundentes pasó de 48.9% en junio a 37.2% en julio, mientras que su slugging cayó de .638 a .305 y su OPS descendió de 1.013 a .588 durante ese período.
El ajuste principal no estuvo relacionado con cambiar su mecánica, sino con recuperar la tranquilidad en el plato. Chourio reconoció que debía enfocarse en conseguir mejores turnos y no intentar producir más de lo necesario.
“Se trata simplemente de intentar tener turnos de mejor calidad, ser un poco más paciente cuando el juego lo requiere, y encontrar formas de embasarse para ayudar a que el equipo produzca”, explicó el venezolano.
Optimismo en Milwaukee con el despertar de Chourio
El coach de bateo de Milwaukee, Daniel Vogelbach, explicó que el principal reto del venezolano durante su mala racha fue evitar presionarse demasiado para recuperar los batazos de poder.
“Cuando pasas por una pequeña racha en la que no consigues los hits ni los resultados que quieres, la naturaleza humana te dice: ‘Tengo que hacer más’”, señaló.
El entrenador destacó que la juventud de Jackson Chourio también juega un papel importante en su proceso de aprendizaje y que la clave estaba en volver a confiar en sus capacidades.
“Tienes que darte cuenta de lo bueno que eres. No tienes que hacer nada más que ser tú mismo”, agregó Vogelbach.
Los resultados comenzaron a aparecer rápidamente. En agosto, Chourio recuperó el contacto sólido y hasta el domingo había conectado 17 batazos contundentes en 22 pelotas puestas en juego, además de sumar cuatro jonrones en un lapso de seis encuentros.
Para los Cerveceros, la recuperación del venezolano representa una señal positiva pensando en la segunda mitad de la temporada. Con apenas 22 años, la organización confía en que estos ajustes serán parte del proceso de crecimiento de una de sus principales figuras ofensivas.