Luego de una temporada 2026 que ha sido fenomenal en todos los sentidos, Luis Arráez despertó el interés de varios equipos de cara al final de la ventana de cambios, y finalmente fue cambiado a los Phillies de Filadelfia el pasado 3 de agosto.
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Su llegada a Filadelfia ha sido, de momento, una montaña rusa de emociones para el oriundo de San Felipe. Su inicio fue formidable, con cinco hits, un cuadrangular y cuatro impulsadas en sus primeros 13 turnos al bate. Sin embargo, en los últimos dos las cosas se han complicado un poco.
En sus últimos dos juegos disputados, Luis Arráez no ha podido conectar imparables, acumulando 11 turnos sin un hit en este par de compromisos, una racha bastante inusual en él, y que ha hecho que sus promedios con Filadelfia disminuyan notablemente, lo que también le ha costado el liderato de bateo de manera momentánea.
Arráez baja el ritmo
No cabe duda de que sería injusto juzgar duramente a Luis Arráez por par de juegos malos, pero lo cierto es que, con estos 11 turnos sin imparables, el criollo batea para .219/.235/.375/.610 desde que viste este uniforme, con siete hits en 32 turnos. Eso sí, el récord del equipo desde su llegada es de cuatro triunfos y tres derrotas, por lo que ha aportado lo suficiente como para ganar juegos.
Además, cabe acotar que "la Regadera" acumula al menos un inatrapable en cuatro de sus siete duelos en el año, y en tres de esos cuatro compromisos logró duplicar, por lo que sí ha dado muestras de buen nivel.
Por si fuera poco, Luis Arráez ha tenido un efecto colateral positivo en la ofensiva de su equipo. Por ejemplo, desde su llegada, Bryce Harper, quien batea por delante de Arráez, ha negociado nada más y nada menos que 12 boletos, dos menos de los que negoció en todo el mes de julio. A pesar del mal trago en los últimos dos encuentros, el infielder de los Phillies ha sido una incorporación positiva, y tiene todo para superar este pequeño bache.