La selección de Venezuela rimpió el selofán e hizo hisotoria al lograr su primer título del Clásico Mudial de Beisbol, tras vencer este martes 17 de marzo a la anfitriona y siempre favorita Estados Unidos por marcador de tres carreras a dos, partido que LoanDepot Park, de la ciudad de Miami.
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"¡La unión! Estuvimos juntos todo el tiempo. No somos solo compañeros de equipo, somos una familia. Este equipo es increíble. Somos una familia aquí, por eso jugamos con pasión, con amor... porque sentimos la camiseta, sentimos a nuestro país frente a nosotros. Por eso esto es todo para nosotros como jugadores, como personas, como seres humanos y como venezolanos. ¡Ahora somos los campeones!", dijo Suárez.
El también pelotero de los Leones del Caracas pegó un doble en la alta del noveno inning para impulsar la carrera del triunfo para Venezuela. Eugenio Suárez teminó el Clásico Mundial de Beisbol con AVG de .200 (20-4); dos jonrones, un doble y cuatro impulsadas (una en la final).
La gloria eterna
El camino al título comenzó con un dominio estratégico del pitcheo venezolano, encabezado por el abridor Eduardo Rodríguez y un relevo casi impecable que limitó a la poderosa ofensiva estadounidense a solo tres imparables. Venezuela tomó la ventaja temprana con una anotación de Salvador Pérez en el tercer inning y un cuadrangular solitario de Wilyer Abreu en el cuarto.
Aunque el drama se apoderó del estadio en la octava entrada, cuando Bryce Harper igualó las acciones con un jonrón de dos carreras, el conjunto criollo demostró una resiliencia admirable para recuperar la ventaja de inmediato.
La defensa venezolana se mantuvo firme en el cierre del noveno capítulo, donde Daniel Palencia retiró a los últimos bateadores para desatar el júbilo en unas tribunas repletas de aficionados que hicieron sentir a Miami como si fuera Caracas. Con un récord final de seis victorias y solo una derrota, frente a República Dominicana en la fase de grupos, Venezuela cierra un torneo histórico en el que dejó en el camino a potencias como Japón e Italia, consolidándose finalmente como la nueva monarca del béisbol mundial.
