La novena de Venezuela acaba de hacer historia, tras coronarse campeones del Clásico Mundial por primera vez y contaron con dos protagonistas que en primera instancia no estaban entre los estelares.
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Los dirigidos por Omar López vencieron al "Dream Team" de Estados Unidos con un marcador de 3 carreras por 2, siendo comandados por una impresionante actuación de Eduardo Rodríguez, por un batazo grande del poderoso de Wilyer Abreu y uno decisivo en la última entrada de Eugenio Suárez.
Eduardo Rodríguez lanzó el juego de su vida:
El dirigente venezolano confió en el experimentado zurdo, para este electrizante desafío y el grandeliga respondió con creces a esa confianza.
Rodríguez, lanzó cuatro episodios y un tercio, en los que apenas toleró un imparable, regaló un pasaporte y cuatro abanicados, incluyendo dos a Aaron Judge.
Wilyer Abreu la desapareció por el centro:
Tal como lo hizo ante Japón, el jardinero zuliano también demostró su poder ante la escuadra norteamericana en el duelo decisivo del torneo.
Después de aguantar el primer strike, Abreu estiró por completo sus brazos ante una recta afuera y conectó un inmenso cuadrangular que superó los 400 pies de distancia por todo el jardín central, para darle mayor tranquilidad a sus lanzadores.
Eugenio Suárez dio el batazo decisivo:
Los planes de Dios son perfectos y eso quedó en evidencia en la parte alta de la novena entrada con un doblete de Eugenio Suárez que remolcó a Javier Sanoja desde segunda con la rayita que significó la de la diferencia en este duelo.
Sin duda alguna, el grupo criollo estuvo sumamente eficiente y compacto en el juego de sus vidas. No obstante, estas tres figuras marcaron la diferencia en la "chiquita".