La superestrella de los Dodgers de Los Ángeles, Shohei Ohtani, dio un salto gigantesco hacia su esperado regreso como lanzador. Este viernes, el japonés completó una intensa sesión de bullpen de 34 envíos, probando exitosamente todo su repertorio. Esta práctica ha llenado de gran optimismo a la organización californiana.
NOTAS RELACIONADAS
El cuerpo técnico confía plenamente en que su estrella bidireccional podrá subirse nuevamente al montículo durante el mes de septiembre.
Una recuperación sin prisas
Esta fue su primera aparición en el bullpen desde el pasado 22 de julio en Filadelfia. En aquella ocasión, el astro detuvo su actividad por una dolorosa recaída en la rodilla izquierda y molestias en el bíceps derecho.
"En lugar de apresurar el proceso, prefiero asegurarme de que vamos en la dirección correcta", confesó Ohtani sobre su rehabilitación.
Para calmar la articulación, el jugador recibió una inyección de lubricante durante la pausa del Juego de Estrellas.
El plan directo a Las Mayores
La respuesta física de Ohtani este fin de semana dictará el ritmo del cronograma médico diseñado por la directiva de los Dodgers. El plan incluye una o dos sesiones más de bullpen, seguidas de prácticas de bateo en vivo para medir su control.
La gerencia, encabezada por Brandon Gomes, descartó enviarlo a las Ligas Menores para una rehabilitación tradicional. La estrategia es que el nipón gane fuerza y acumule entradas directamente con el equipo grande.
El arma definitiva para octubre
Este enfoque permite que Ohtani siga triturando el pitcheo rival como bateador designado, un rol donde su rodilla no le causa ninguna molestia. El objetivo maestro de la franquicia es tener su brazo a tope para la crucial postemporada de octubre. Hay que recordar que los angelinos buscan su tercer título consecutivo de Serie Mundial. Antes de pausar su labor como abridor en julio, Ohtani exhibía un récord de 8-2 con una abrumadora efectividad de 1.79.