El Comité de Competición de la NFL ha puesto sobre la mesa una propuesta que podría cambiar drásticamente la dinámica del arbitraje: autorizar a los oficiales de repetición a lanzar pañuelos desde la cabina para penalizaciones específicas.
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Aunque existe cierta resistencia a lo que muchos consideran un cambio radical en la soberanía de los oficiales de campo, la liga está encontrando un punto de consenso: castigar aquellos actos no relacionados con el fútbol americano que ocurren lejos del balón o en la confusión de la jugada y que pasan desapercibidos en tiempo real.
Un primer paso para cerrar la "caja de Pandora"
Troy Vincent, vicepresidente ejecutivo de operaciones de fútbol de la NFL, abordó el tema este lunes, aclarando que no buscan revisar cada contacto, sino incidentes de violencia innecesaria.
“No se trata de simplemente abrir la caja de Pandora”, explicó Vincent durante un receso en las reuniones del comité. “Creemos que en temas de conducta ajena al juego se puede restringir mucho el alcance. Un pequeño ajuste en el lenguaje de las reglas podría ser el primer paso necesario”.
El Super Bowl LX como detonante
Para ilustrar la necesidad de este cambio, la liga citó dos incidentes críticos de la temporada 2025 que dejaron en evidencia las limitaciones del sistema actual:
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El caos en el Super Bowl LX: Durante el último cuarto del gran juego, el receptor de los Patriots, Stefon Diggs, y el esquinero de los Seahawks, Josh Jobe, se enfrascaron en un altercado en la banda. Jobe terminó propinando un puñetazo al casco de Diggs que no fue sancionado en el momento. Bajo la nueva regla, el oficial de repetición habría intervenido para penalizar y, probablemente, expulsar a Jobe de forma inmediata.
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El pisotón en la semana 16: En un duelo entre Seahawks y Rams, el linebacker Derick Hall pisó la pierna del guardia Kevin Dotson mientras este estaba en el suelo. Aunque la NFL suspendió a Hall posteriormente, el castigo no llegó durante el partido, privando a los Rams de una ventaja de yardaje en un momento clave.
El dilema: justicia vs. fluidez
A pesar de los beneficios obvios en cuanto a justicia deportiva, los dueños de los equipos mantienen sus reservas. El temor principal es que la tecnología termine sustituyendo el criterio humano en el campo, transformando el juego en una serie de interrupciones interminables dirigidas desde una oficina.
Vincent reconoció este desafío, especialmente en la era de las apuestas deportivas legalizadas. El impacto de ver aparecer un pañuelo de la nada, 20 segundos después de que una jugada terminó, podría generar confusión y sospechas en las tribunas.
“Como exjugador, me resultaría muy difícil estar en el estadio, que ocurra una jugada importante sin novedad y que, de repente, antes del siguiente saque, aparezca un banderín por algo que pasó hace medio minuto”, admitió Vincent.
Un cambio inevitable pero gradual
La NFL parece estar optando por una implementación "quirúrgica". Al limitar el poder de la repetición exclusivamente a actos violentos o antideportivos claros (como golpes bajos, puñetazos o pisotones), la liga espera mejorar la seguridad de los jugadores sin romper el flujo del espectáculo.
Si se aprueba, el 2026 marcaría el inicio de un experimento donde el "ojo en el cielo" no solo ayudará a ver si el balón cruzó la línea, sino también a mantener la disciplina que los ojos humanos a veces no alcanzan a vigilar.
