Cuando parecía que Ricky Martin había dejado atrás definitivamente la demanda relacionada con su éxito “Vida”, un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos decidió reactivar el caso y devolverlo a los tribunales para nuevas actuaciones.
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La decisión representa un importante revés para el cierre definitivo de un litigio que comenzó en 2014 y que ha sobrevivido a múltiples desestimaciones, apelaciones y recursos judiciales. Ahora, la controversia vuelve a cobrar fuerza y promete prolongarse aún más.
Origen de la demanda contra Ricky Martin
La historia se remonta al Mundial de Brasil 2014. En aquel momento, la FIFA y Sony Music lanzaron un concurso internacional denominado “SuperSong”, mediante el cual compositores de distintas partes del mundo podían enviar canciones con la esperanza de que fueran interpretadas por Ricky Martin.
Uno de los participantes fue el músico puertorriqueño Luis Adrián Cortés-Ramos, quien presentó una obra titulada “La Copa del Mundo (Brasil 2014)”.
Aunque no resultó ganador del certamen, posteriormente aseguró que la canción “Vida”, interpretada por Martin y convertida en uno de los himnos no oficiales de la Copa del Mundo, contenía elementos sustancialmente similares a su propuesta original.
“Vida” terminó convirtiéndose en uno de los sencillos más exitosos del proyecto oficial del Mundial y alcanzó posiciones destacadas en las listas latinas de Billboard durante aquel año.
Una batalla legal que parecía terminada
Durante años, los tribunales favorecieron a Ricky Martin y a las compañías involucradas en el proyecto.
En 2015, una primera demanda fue desestimada al considerarse que el compositor había aceptado condiciones del concurso que obligaban a resolver cualquier conflicto mediante arbitraje privado. Esa decisión fue confirmada posteriormente en apelación.
Sin embargo, Cortés-Ramos continuó presentando nuevas acciones legales. El caso fue avanzando lentamente entre recursos y revisiones judiciales hasta que, en julio de 2024, un tribunal federal en Puerto Rico volvió a fallar a favor del puertorriqueño.
El juez entendió que el demandante había cedido determinados derechos relacionados con la obra al participar en el concurso organizado por FIFA y Sony, por lo que decidió desestimar nuevamente las reclamaciones.
Aquella resolución parecía poner punto final a una controversia que ya acumulaba diez años de enfrentamientos legales.
Cambia el rumbo del caso
La situación cambió radicalmente con la reciente intervención de la Corte de Apelaciones del Primer Circuito de Estados Unidos.
Los jueces concluyeron que el tribunal de primera instancia actuó de manera prematura al cerrar el caso sin permitir que Cortés-Ramos desarrollara plenamente la fase de descubrimiento de pruebas, una etapa fundamental en cualquier litigio civil.
En su resolución, el tribunal sostuvo que el demandante no tuvo una oportunidad adecuada para acceder a ese proceso antes de que se emitiera una sentencia favorable a Martin. Por esa razón, revocó la decisión anterior y ordenó que el procedimiento continúe.
La magistrada O. Rogeriee Thompson, integrante del panel de apelaciones, señaló que la corte inferior avanzó demasiado rápido hacia una resolución definitiva sin garantizar que el demandante pudiera obtener las pruebas que solicitaba.
La decisión no significa que Ricky Martin haya perdido el caso ni que se haya determinado alguna infracción de derechos de autor.
Lo que establece el fallo es que el proceso debe continuar para que el demandante tenga acceso a la fase de descubrimiento. Una vez completada esa etapa, el tribunal volverá a evaluar si existen fundamentos suficientes para mantener viva la demanda o para desestimarla nuevamente.
