La selección de la República Dominicana ha cumplido la primera parte de su misión en este Clásico Mundial de Béisbol 2026. Tras una vibrante victoria de 7-5 sobre Venezuela, el conjunto quisqueyano no solo aseguró el liderato del Grupo D, sino que mantuvo su etiqueta de invicto, enviando un mensaje de autoridad al resto de los competidores.
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Sin embargo, para el vestuario dominicano, la fase de grupos ya es cosa del pasado. La celebración en el clubhouse tras el triunfo del miércoles dejó claro que el hambre de gloria apenas está comenzando.
El rugido del capitán
En medio del júbilo tras asegurar el primer lugar, el capitán del equipo, Manny Machado, tomó la palabra para enfocar a sus compañeros en el verdadero objetivo. Aunque Machado fue una de las figuras del encuentro, su discurso se alejó de los logros individuales para centrarse en la mentalidad de "ganar o morir" que define la fase de eliminación directa.
"Son cuatro (partidos) ahora que empieza esta vaina... vamos para arriba y vamos a meterle con todo a todos", exclamó el antesalista. La frase, cargada de la identidad y la pasión del béisbol dominicano, resume la estrategia para la etapa que se define a partido único: agresividad total desde el primer pitcheo.
El arsenal de Albert Pujols
Bajo la dirección estratégica de Albert Pujols, quien debuta como mánager en este certamen, la República Dominicana ha mostrado un equilibrio envidiable. La ofensiva ha sido un martillo constante, liderada por la energía de Fernando Tatis Jr. y la disciplina de Juan Soto, quienes han castigado el pitcheo rival durante toda la primera ronda.
No obstante, el cuerpo técnico sabe que hay detalles por pulir. Si bien el relevo ha sido fundamental, los apuros sufridos en el noveno episodio frente a la "Vinotinto" sirven como un recordatorio de que, en la fase de eliminación, cualquier parpadeo puede ser costoso.
Cita con la historia en Miami
El camino hacia el campeonato continúa hoy mismo. El conjunto dominicano regresará al LoanDepot Park de Miami este viernes 13 de marzo a las 6:30 p.m. (hora del Este), para enfrentar a Corea del Sur en los cuartos de final.
A diferencia del estilo de fuerza caribeño, los surcoreanos suelen apostar por un béisbol de fundamentos, velocidad y contacto, lo que obligará a los lanzadores dominicanos a mantener el control de la zona. Con el apoyo masivo de la fanaticada en Florida, Dominicana busca dar el siguiente paso hacia el trono mundial y revalidar por qué son los favoritos sentimentales del torneo.
