La superestrella de los New York Mets, Juan Soto, ha vuelto. Tras seguir de cerca el desplome de su equipo desde la distancia, el dominicano se reincorporó al roster activo justo a tiempo para el duelo del miércoles contra los Minnesota Twins. Sin embargo, quienes esperaban un discurso cinematográfico para levantar el ánimo del equipo se llevarán una sorpresa: Soto prefirió el silencio.
NOTAS RELACIONADAS
A pesar de la catastrófica racha de 12 derrotas consecutivas, Soto admitió que no dio ninguna charla motivacional mientras estuvo fuera. "No, en absoluto", confesó el jardinero a Alex Smith de SNY. "Han estado en la carretera la mayor parte del tiempo, así que realmente no he tenido oportunidad de hablar con ellos".
El vacío que dejó la lesión
La ausencia de Soto ha sido un golpe devastador para la ofensiva de Queens. El cuatro veces All-Star fue enviado a la lista de lesionados el pasado 6 de abril debido a una distensión en la pantorrilla derecha, sufrida mientras corría las bases en San Francisco.
Antes de ese percance, Soto estaba teniendo un inicio de campaña digno de un MVP, con línea ofensiva de .355/.412/.516 (Avg/Obp/Slg). Aunque los Mets lograron ganar cuatro juegos inmediatamente después de su lesión, la pólvora se mojó por completo poco después.
Nueva York llegó al compromiso del miércoles con el peor récord de las Grandes Ligas (7-16), intentando evitar que esta racha se convierta en la mancha más oscura de la franquicia desde aquel fatídico 2002.
Entre la incomodidad y la responsabilidad
Ver el colapso desde la barrera no fue fácil para el jugador de 27 años. Mientras sus compañeros perdían seis juegos seguidos en Los Ángeles y Chicago, él permanecía en Nueva York enfocado en su rehabilitación.
"Es duro verlo, y resulta un poco incómodo desde fuera", admitió Soto. "Son tiempos difíciles, pero vamos a salir de ellos". El mánager de los Mets no perdió tiempo y lo colocó de inmediato como segundo en el orden y bateador designado, confiando en que su sola presencia intimide al pitcheo rival.
El "Manual de Washington"
La estadística es implacable: ningún equipo en la historia ha logrado clasificar a los playoffs tras una racha de 12 derrotas en la misma temporada regular. No obstante, Soto tiene un doctorado en remontadas imposibles.
En 2019, formó parte de aquellos Nacionales de Washington que comenzaron la temporada con un récord de 19-31 y terminaron levantando el trofeo de la Serie Mundial. Esa experiencia es su principal activo ahora mismo.
"Aprendí mucho en todos los aspectos del juego en ese entonces. Era muy joven y gran parte de lo que sé hoy lo aprendí en ese equipo", señaló Soto. "Hay cosas que podemos implementar aquí, cosas que puedo aportar".
Eso sí, cuando se le preguntó sobre los detalles específicos de esa mística ganadora, Soto sonrió y guardó sus cartas: no piensa revelar los "secretos" que aprendió en la capital tan fácilmente. Para los Mets, la misión es clara: olvidar el abril negro y empezar a jugar como si cada turno al bate fuera el último, tal como lo hizo aquel equipo de 2019.