El lanzador de los Reales de Kansas City, Seth Lugo, inscribió su nombre en los libros de historia de las Grandes Ligas al conseguir el ponche número 1.000 de su trayectoria. Sin embargo, la celebración individual se vio empañada por una actuación colectiva complicada en la derrota de su equipo frente a los Medias Blancas de Chicago.
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Durante la parte baja de la cuarta entrada, Lugo retiró por la vía del ponche a Tristan Peters. Ese instante marcó un antes y un después en su carrera: el derecho se convirtió en el lanzador activo número 46 en alcanzar la cifra de cuatro dígitos en abanicados. Conscientes de la magnitud del logro, los integrantes del dugout de los Reales se aseguraron de recuperar la pelota para preservarla como un tesoro de su recorrido profesional.
El panorama para Seth Lugo y los Reales
A pesar de este tropiezo, Lugo mantiene una efectividad de 3.76 en lo que va de la temporada. No obstante, los indicadores sugieren una posible regresión en sus números si no logra ajustar su capacidad para retirar bateadores sin que estos hagan contacto. Lugo generó solamente cinco swings-and-misses (abanicados fallidos), mientras que la ofensiva de los Medias Blancas conectó 13 batazos catalogados como contactos fuertes.