La ofensiva de los Gigantes de San Francisco ha encontrado su eje central en la figura de Rafael Devers. El inicialista estelar no solo ha recuperado el ritmo, sino que ha transformado su producción en una exhibición de poder que alcanzó un punto álgido recientemente en el emblemático Dodger Stadium. Con un cuadrangular ante Roki Sasaki, Devers ha dejado claro que los problemas físicos y el frío madero de abril han quedado en el olvido.
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El despertar del dominicano tras un inicio discreto
Durante los primeros 36 compromisos de la campaña 2026, la producción del dominicano fue moderada. En ese tramo inicial, apenas logró conectar dos vuelacercas, una cifra inusual para un bateador de su calibre. Sin embargo, el beisbol es un deporte de rachas y ajustes, y Devers ha realizado los cambios necesarios para castigar la pelota con frecuencia en su nueva etapa con la organización de la bahía.
En los últimos cinco juegos, “carita” ha conectado tres cuadrangulares, superando en menos de una semana la producción de su primer mes y medio de competencia. Actualmente, ostenta un promedio de bateo de .353 y un OPS de 1.135 en sus últimos 11 encuentros.
Al profundizar en su desempeño mensual, los datos son aún más contundentes. Entre los 183 jugadores con al menos 30 apariciones en el plato durante mayo, el OPS de 1.174 de Devers se ubica como el sexto mejor de toda la MLB.
