El zurdo dominicano Framber Valdez reafirmó su condición de as este martes al firmar una actuación dominante en la victoria de los Tigres de Detroit sobre los Reales de Kansas City. En una exhibición de eficiencia y comando sobre el montículo, Valdez completó siete episodios de apenas una carrera.
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Una cátedra de cómo hundir la pelota
Lo de Valdez en el Comerica Park no fue una noche de abanicar brisas de forma constante, sino de dictar las condiciones del juego desde el primer pitcheo. Con apenas un ponche en su cuenta personal, el dominicano se apoyó en su sinker de manera magistral, utilizándolo en el 59% de sus lanzamientos.
Esta estrategia resultó letal para los bates de Kansas City, quienes se vieron obligados a realizar contactos débiles y rodados inofensivos durante toda la jornada. La efectividad de Framber fue tal que solo permitió tres imparables en siete entradas de labor.
Uno de los datos más reveladores de la noche fue la incapacidad de los Reales para conectar con contundencia. Valdez limitó el contacto del rival a una velocidad de salida promedio de 85.5 millas por hora, una cifra extremadamente baja que evidencia el dominio del zurdo.
De los 23 bateadores enfrentados, solo siete lograron lo que se considera un "hard-hit" (contacto fuerte), pero la mayoría fueron capturados sin mayores contratiempos por la defensiva de Detroit.
Con solo 87 pitcheos realizados, 57 de ellos en la zona de strike, Valdez optimizó cada recurso para extender su permanencia en el juego. Su capacidad para generar contacto temprano permitió que las entradas transcurrieran con rapidez, dándole un respiro al bullpen de los Tigres.
Esta es la tercera apertura de calidad para el dominicano en sus últimas cuatro salidas, lo que confirma que ha encontrado el ritmo ideal en este primer mes de la temporada 2026. Tras un inicio con algunas dudas, el Framber Valdez que todos conocen, el que hunde la bola y domina la zona baja, está de regreso a su mejor nivel.
