El jardinero de los Padres de San Diego, Ramón Laureano, hizo vibrar las gradas este jueves al disparar su primer cuadrangular de la temporada. Más allá de lo personal, el batazo cobró una relevancia especial al convertirse en el primer vuelacercas de la zafra 2026 para un jugador dominicano. El escenario no pudo ser mejor: el Petco Park, el hogar del conjunto religioso, que fue testigo del poder del patrullero ante los Tigres de Detroit.
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Duelo de compatriotas en la séptima
La acción definitiva llegó en la parte baja de la séptima entrada. Laureano se plantó en la caja de bateo para su tercer turno del encuentro, enfrentando un duelo de "puro sabor dominicano" contra el lanzador derecho Drew Anderson.
Para ese momento, el marcador se encontraba con una amplia diferencia de ocho carreras por una. Con dos outs en la pizarra y las bases limpias, la tensión subió cuando la cuenta llegó a dos bolas y dos strikes. Fue entonces cuando Anderson dejó un cambio de velocidad de 88 millas por hora en el corazón del plato; un error que Laureano no perdonó, conectando un sólido batazo que se perdió en lo más profundo del jardín izquierdo.
Métricas de Grandes Ligas
La conexión fue impecable desde el primer instante. De acuerdo con las mediciones de Statcast de Major League Baseball (MLB), el tablazo de Ramón Laureano registró una impresionante velocidad de salida de 106 millas por hora. La pelota recorrió una distancia estimada de 423 pies, superando con facilidad la barda y confirmando que el dominicano ha llegado con fuerza a su nueva casa en California.
Casi una década de trayectoria
Ramón Laureano se encuentra actualmente disputando su novena temporada en las Grandes Ligas, siendo esta su primera campaña oficial con la organización de San Diego tras su paso por equipos como Oakland y Cleveland.
A lo largo de su carrera, el nativo de Santo Domingo ha demostrado ser un jugador completo. Con este nuevo estacazo, Laureano sigue nutriendo sus números vitalicios en el mejor béisbol del mundo, donde ya acumula:
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Promedio de bateo: .253
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Imparables: 646
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Cuadrangulares: 107
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Carreras impulsadas: 329
Este jonrón no solo ayuda a la causa de los Padres, sino que marca el inicio de lo que se espera sea otra gran temporada para la nutrida representación dominicana en las Mayores.