Tras casi dos décadas de carrera y más de mil partidos a sus espaldas, la NBA ha oficializado la designación de Curtis Blair como parte del selecto grupo de 12 árbitros que dirigirán las Finales entre los San Antonio Spurs y los New York Knicks.
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El grupo seleccionado incluye a verdaderas leyendas del arbitraje, encabezadas por Scott Foster, quien pitará en sus decimonovenas Finales (la marca más alta entre los árbitros en activo). Junto a ellos estarán veteranos consagrados como Tony Brothers, Marc Davis, James Capers y Zach Zarba, entre otros. Blair es el único colegiado debutante en esta instancia.
El nombramiento fue respaldado institucionalmente por Byron Spruell, presidente de operaciones de la liga, quien destacó la magnitud de esta selección: "Ser seleccionado para trabajar en las Finales es el máximo honor para un árbitro de la NBA. Agradecemos su inquebrantable dedicación al deporte y su búsqueda de la excelencia en su profesión".
Una chaqueta blanca "sin asteriscos"
En la NBA, formar parte del equipo arbitral de las Finales viene acompañado de una tradición muy especial: la entrega de una exclusiva chaqueta blanca de calentamiento.
Si bien Blair ya guardaba dos de estas prendas en su armario por haber sido elegido como árbitro suplente en las ediciones de 2021 y 2022, su nueva designación le otorga un peso completamente distinto a este símbolo. El propio Blair compartió una anécdota que ilustra a la perfección este cambio de estatus: "Un compañero árbitro me llamó y me dijo: ‘Sé que tienes otras dos chaquetas blancas, pero esas llevaban un asterisco. Así que ya puedes tirarlas. Ahora tienes una de verdad’".
"Un momento muy emotivo": la angustiosa espera y la confirmación
La confirmación de esta histórica designación estuvo precedida por un fin de semana lleno de tensión. Sabiendo que la lista estaba a punto de hacerse pública, Blair pasó el viernes y el sábado pegado a su teléfono móvil. "Revisaba el correo electrónico cada dos minutos", confesó.
La ansiada noticia no llegó por escrito, sino a través de una llamada telefónica el domingo por la tarde. Mientras conducía de regreso a casa tras visitar a sus padres en Virginia, Blair notó una llamada perdida de Albert Sanders Jr., vicepresidente ejecutivo y jefe de operaciones de arbitraje de la NBA. Al devolverle la llamada, recibió por fin la confirmación por la que había trabajado durante 18 años.
La noticia provocó una profunda catarsis en el árbitro, quien reflexionó sobre la perseverancia y la paciencia que requiere esta profesión.
"Fue un momento muy emotivo para mí, porque he estado ahí mismo, a las puertas, durante muchísimos años", expresó Blair con evidente conmoción. "Algo que tuve que comprender durante este proceso es que cada uno tiene su propio camino y su propio calendario. Te conviertes en árbitro, pasas por las distintas rondas de los playoffs... Al final, solo tienes que preocuparte por ti mismo y confiar en tu propia trayectoria".
