David Benavidez grabó su nombre con letras de oro en los libros de historia del boxeo, al pegarle un nocaut técnico a Gilberto "Zurdo" Ramírez para arrebatarle los títulos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB) de la categoría peso crucero (79 a 90 kg).
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Dominio absoluto desde el inicio
Desde el sonar de la primera campana, Benavidez hizo honor a su apodo de "El Monstruo Mexicano" con su velocidad de manos y una presión asfixiante fueron desgastando rápidamente al sinaloense. El control del combate se hizo evidente en el cuarto asalto, cuando Benavidez mandó a Ramírez a la lona tras conectar una potente ráfaga de golpes.
Benavidez en el sexto asalto le dio una ráfaga de golpes a Ramírez sobre su ojo derecho lo que provocó que el "Zurdo" volviera a caer y el árbitro parara la pelea decretando el triunfo para el mexicano. Con el resultado, "El Monstruo Mexicano" extiende su récord invicto.
Un legado en tres divisiones
Esta victoria posiciona a Benavidez en un selecto grupo de campeones mundiales en tres divisiones diferentes. Tras haber reinado en el peso supermediano y mantener actualmente los títulos del CMB y el campeonato regular de la AMB en el peso semipesado (175 libras), su incursión en el peso crucero ha sido contundente.
Ahora, el récord profesional de Benavidez se eleva a 32 victorias y 0 derrotas, con 26 triunfos por la vía del cloroformo. A sus 29 años, se consolida como uno de los mejores boxeadores libra por libra del mundo, dejando abierta la puerta a nuevos retos en las categorías superiores.
Según las cifras que circularon tras el evento, el Monstruo Mexicano embolsó una cifra estimada de entre 5 y 7 millones de dólares. Este monto incluyó su contrato garantizado por la pelea, sumado a los ingresos correspondientes por el sistema de Pay-Per-View (PPV) y los acuerdos comerciales que acompañaron la promoción del combate.