Los Baltimore Ravens y su mariscal de campo estrella, Lamar Jackson, han decidido poner un alto a las negociaciones sobre su nuevo contrato. Según información de Adam Schefter de ESPN, ambas partes arrancarán la temporada este domingo frente a los Indianapolis Colts sin haber firmado una extensión, dejando su futuro financiero en suspenso.
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Negociaciones congeladas
El dos veces Jugador Más Valioso ha preferido evadir el tema contractual recientemente. Su atención está completamente enfocada en el partido inaugural de la temporada, dejando de lado los despachos.
Pese al interés del equipo en convertirlo en el quarterback mejor pagado, las charlas se han estancado. Según los reportes, no han existido conversaciones significativas entre la directiva y el jugador en los últimos días.
Un contrato que asfixia el tope salarial
A Jackson todavía le restan dos años del acuerdo por 260 millones de dólares que firmó en 2023. Aquel pacto se concretó tras meses de tensas discusiones que incluso llevaron al jugador a solicitar un cambio de equipo.
Sin embargo, el verdadero dolor de cabeza financiero para Baltimore se asoma en el horizonte. El impacto salarial del jugador de 29 años se disparará a la abrumadora cifra de 84,3 millones de dólares para 2027.
Según el portal Spotrac, la directiva estará obligada a reestructurar su contrato al finalizar esta campaña. De no hacerlo, los Ravens superarían el límite salarial permitido por más de 41 millones de dólares el próximo año.
Buscando redención en el campo
Actualmente, su salario promedio de 52 millones anuales lo ubica como el duodécimo mariscal mejor pagado. Jugadores como Baker Mayfield, Brock Purdy y Trevor Lawrence perciben mayores ingresos, lo que añade presión a sus futuras demandas.
El talentoso pasador buscará redimirse tras una campaña que estuvo muy por debajo de sus estándares habituales. Apenas registró 2,549 yardas aéreas con 21 anotaciones y siete intercepciones, mostrando una preocupante inconsistencia.
Su explosividad también se vio mermada en el terreno de juego. Sus 349 yardas por tierra representaron la peor marca de su carrera en una sola temporada desde que ingresó a la NFL.
La misión de volver a playoffs
Las estadísticas avanzadas reflejaron el bajón de rendimiento del tres veces All-Pro. Entre 32 mariscales elegibles, Jackson ocupó el puesto 16 en tasa de éxito y el 19 en puntos esperados por jugada, según TruMedia.
Ahora, Jackson tiene el enorme reto de demostrar que merece un nuevo mega contrato. Su principal objetivo será liderar a Baltimore de regreso a la postemporada tras haberse quedado fuera por primera vez desde 2021.