La NFL decidió aplicar mano dura dentro del estamento arbitral. En una medida poco habitual en el deporte profesional, la liga confirmó este lunes la suspensión de dos de sus oficiales tras incurrir en conductas poco profesionales hacia los jugadores durante la jornada dominical.
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Sanciones por faltas de respeto
El juez de línea Jeff Seeman recibió el castigo más severo al ser suspendido por dos partidos. Las cámaras de la transmisión captaron al colegiado insultando directamente al ala cerrada de los Arizona Cardinals, Trey McBride, durante el choque ante los New York Giants.
Por su parte, el árbitro principal Adrian Hill fue apartado por un encuentro tras encarar y gritarle en el rostro al apoyador de los Minnesota Vikings, Eric Wilson. Las sanciones fueron dadas a conocer por el periodista Ian Rapoport de NFL Network.
Reacción del gremio de jugadores
Las acciones de Seeman provocaron la indignación de JC Tretter, director ejecutivo de la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA). El directivo fue enfático al señalar que este tipo de comportamiento por parte de una autoridad es totalmente inaceptable.
Tretter exigió públicamente que la liga aplique a los jueces la misma vara y el mismo nivel de exigencia que le impone a los atletas semana tras semana, recordando que los futbolistas siempre son penalizados cuando ocurren situaciones similares.
Un choque fortuito en el emparrillado
En el caso de Hill, su airada reacción ocurrió tras ser derribado durante el duelo entre los Vikings y los Miami Dolphins. La repetición mostró que Wilson fue empujado accidentalmente contra el oficial por el corredor de los Dolphins, Ollie Gordon.
A pesar de tratarse de un impacto involuntario, el réferi perdió los estribos por un momento y encaró de forma desafiante al jugador defensivo, lo que desencadenó la posterior investigación por parte de las autoridades de la liga.
La postura del jugador y el fallo final
A diferencia del gremio, Eric Wilson prefirió restarle dramatismo a la situación al terminar el partido. El apoyador reveló que conversó con Hill para aclarar el malentendido y que el oficial argumentó que solo intentaba evitar una pelea entre los rivales.
Las históricas sanciones fueron dictaminadas directamente por el vicepresidente de arbitraje de la NFL, Ramon George. Con este fallo, la organización deja un claro precedente de que no tolerará abusos de autoridad en el terreno de juego.