La Fórmula 1 prepara su regreso a África con una nueva sede en Ruanda. La categoría confirmó un acuerdo por diez temporadas a partir de 2030, aunque todavía no anunció la fecha exacta de su primera carrera.
El escenario estará en Bugesera, una localidad ubicada a unos 40 kilómetros de Kigali, la capital ruandesa. El circuito formará parte de un complejo que se construirá junto al futuro aeropuerto internacional y que busca conectar el automovilismo con el turismo y la actividad comercial.
La incorporación de Ruanda también permitirá que el campeonato tenga presencia en todos los continentes habitados, un objetivo que refuerza su expansión internacional.
Un proyecto que va más allá de las carreras
La apuesta ruandesa no se limita a recibir a la Fórmula 1 durante un fin de semana. Las instalaciones estarán diseñadas para albergar otras competencias deportivas, conferencias y espectáculos a lo largo del año.
Las autoridades esperan que el proyecto impulse la creación de empleos, la capacitación profesional y nuevas oportunidades económicas. Además, pretenden abrir espacios para la formación de pilotos, ingenieros y técnicos africanos.
El presidente del país, Paul Kagame, destacó el alcance de la iniciativa y dejó clara su intención de generar beneficios a largo plazo: “La meta nunca fue un solo fin de semana de carrera, sino un beneficio duradero para nuestra gente”.
Por su parte, Stefano Domenicali, presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1, resaltó que la nueva sede acercará el campeonato a aficionados de todo el mundo. La FIA, bajo la dirección de Mohammed Ben Sulayem, también participará en el desarrollo del autódromo para garantizar el cumplimiento de los estándares de la categoría.
La larga ausencia de la Fórmula 1 en África
La historia de la Fórmula 1 en África comenzó en 1958, cuando Stirling Moss ganó el Gran Premio de Marruecos, disputado en Casablanca. Después, Sudáfrica se convirtió en el principal escenario del continente, con carreras en East London y, posteriormente, en Kyalami.
Sin embargo, el contexto político del apartheid provocó la salida del circuito sudafricano del calendario en 1986. La categoría regresó en 1992 y 1993, pero los problemas económicos impidieron que la competencia continuara.
El 14 de marzo de 1993, Alain Prost consiguió la victoria en Kyalami con Williams-Renault. Aquel triunfo quedó como el último de la Fórmula 1 en suelo africano.
Más de tres décadas después, Ruanda busca cerrar ese capítulo y abrir uno nuevo. Si el proyecto cumple con los plazos previstos, la temporada 2030 marcará el regreso de la Máxima a un continente que permanece fuera de su calendario desde hace 37 años.