La hípica nacional se viste de luto ante la partida física del doctor César Suárez, un profesional cuya trayectoria es sinónimo de entrega, conocimiento y ética en el cuidado de los ejemplares purasangre. Su deceso deja un vacío profundo en el Hipódromo La Rinconada, recinto que fue su segundo hogar durante casi medio siglo.
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Cuatro décadas de excelencia profesional: Hipismo
Con una hoja de vida que acumuló más de 43 años de labor ininterrumpida, Suárez no solo ejerció la medicina veterinaria, sino que se transformó en una institución dentro del óvalo de Coche. Su diagnóstico preciso y su compromiso con el bienestar animal le permitieron ganarse el respeto de toda la comunidad hípica, desde los mozos de cuadra hasta los más experimentados entrenadores.
Su legado no se limitó únicamente a la ciencia. El doctor Suárez fue un ferviente entusiasta de la cultura deportiva del país, con una especial debilidad por el béisbol venezolano, pasión que compartió de forma paralela a sus responsabilidades en las caballerizas.
Los protagonistas de su memoria
A lo largo de su extensa carrera, el doctor Suárez custodió la salud de piezas fundamentales en la historia del turf local. Entre los nombres que el propio médico mencionaba con especial orgullo y afecto, destacan campeones y corredores de corazón valiente que definieron épocas doradas en la pista:
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Los titanes de la resistencia: Papá Pedro y Templario.
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Ejemplares de clase: Epic Barre, Mándorla y Kira.
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Nombres inolvidables: Come On Honey y Luna Llena.
Cada uno de estos caballos representó un reto profesional y una conexión emocional que Suárez mantuvo intacta hasta sus últimos días. Para él, la medicina veterinaria era un acto de servicio constante hacia el noble animal que da vida al espectáculo hípico.
Un vacío irreparable en el gremio
La noticia de su fallecimiento generó una ola de reacciones en redes sociales y de los diferentes profesionales de la hípica, donde se le recuerda como un hombre de trato afable y sabiduría generosa. Su partida representa el cierre de un capítulo dorado para la medicina equina en Venezuela.
Desde esta redacción, expresamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, amigos y colegas. El gremio pierde a un científico, pero el país despide a un ciudadano ejemplar que hizo de su oficio un arte. La huella del doctor César Suárez permanecerá vigente en cada rincón de La Rinconada y en el recuerdo de quienes tuvieron el honor de trabajar a su lado.
Paz a sus restos.
De acuerdo con informes del gremio, el acto velatorio del destacado profesional tendrá lugar en la Funeraria Vallés, ubicada en la avenida Los Jabillos. Las exequias se llevarán a cabo en la capilla Celestial mañana miércoles 27 de mayo de 2026, en un horario comprendido entre las 9:00 a. m. y las 7:00 p. m. Asimismo, la misa de cuerpo presente se celebrará a las 6:00 p. m.
