Tras hacer historia al conquistar por segundo año consecutivo la Saudi Cup (G1) —la carrera más rica del mundo con una bolsa de $20 millones— el campeón Forever Young (JPN) fue trasladado al hipódromo de Meydan, en las afueras de Dubái, Emiratos Árabes Unidos. El objetivo inicial: prepararse para la emblemática Dubai World Cup (G1).
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Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente. La incertidumbre se ha apoderado de su entrenador, Yoshito Yahagi. Aunque el purasangre nipón continúa en el complejo hípico, la preocupación consume al preparador que lo ha guiado en sus victorias internacionales más importantes.
Forever Young y la incertidumbre en el Golfo
Yahagi no solo vela por Forever Young; también tiene bajo su cuidado a American Stage (JPN), que viene de figurar cuarto en la Riyadh Dirt Sprint en Arabia Saudita. "Lamento haber preocupado a las familias del personal que envié y a todos los involucrados. Me siento mal por esta situación", confesó el entrenador al medio nipón Netkeiba.com, refiriéndose a la inestabilidad en la región.
"Por supuesto, la seguridad de los caballos y del personal es lo primero", explicó. "Como profesionales, estamos haciendo todo lo posible por mantener el plan de trabajo sin disminuir el ritmo de entrenamiento", añadió Yahagi. A pesar de las circunstancias, el plan para Forever Young es completar trabajos de 14 a 15 segundos por cada 200 metros esta semana.
Atrapados por el cierre del espacio aéreo
Junto a la delegación de Yahagi, otros cuatro purasangres japoneses permanecen en Dubái: Luxor Cafe (JPN) —hijo del triplecoronado American Pharoah—, Shin Forever (JPN), Wonder Dean (JPN) y Keiai Agito (JPN).
Tanto el personal japonés como los profesionales europeos que se encuentran en la zona enfrentan la imposibilidad de regresar por el momento a sus hogares debido al cierre del espacio aéreo, lo que añade una capa de angustia humana a la logística deportiva de alta competencia.
