El turf nacional despierta con una noticia desgarradora. La mañana de este miércoles 12 de agosto, el legendario jinete retirado Ángel Francisco Parra partió a la eternidad a los 79 años de edad en Caracas. Fuentes cercanas al histórico profesional de la fusta confirmaron el deceso tras batallar con complicaciones de salud. Parra deja un vacío inmenso en una afición que vibró con sus hazañas durante la época de oro del hipismo venezolano, período donde conquistó cinco estadísticas nacionales.
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El viaje de este titán del látigo inició el 30 de diciembre de 1960 en el desaparecido óvalo de La Limpia, en Maracaibo. Aquel día debutó sobre la yegua Virtud, presentada por Don Luis Ferrer, con la cual cruzó la meta en el séptimo lugar. Su primer éxito tardó unos meses más, pues llegó el 8 de septiembre de 1961 sobre los lomos de Talanquera en un recorrido de 1,300 metros.
Para el año 1965, el cotizado fustet se estableció de forma definitiva en el Hipódromo La Rinconada. Su consagración absoluta llegó a inicios de la década de los 70, época donde impuso un dominio implacable sobre sus colegas:
- Gorra de campeón (1971-1972): Conquistó su primer campeonato de jinetes y lo retuvo de forma consecutiva al año siguiente.
- Tercer galardón (1974): Regresó a la cima del liderato tras una temporada excepcional.
- Campaña récord (1975): Logró su cuarta estadística al establecer una marca histórica de 135 victorias en un solo año.
- Quinta corona (1976): Selló su tercer liderato consecutivo y el quinto en un lapso de seis años, una hazaña reservada para los elegidos.
Ángel Francisco Parra cerró su ciclo profesional como el segundo látigo venezolano en alcanzar la mítica cifra de las 2,000 victorias en los óvalos nacionales. Su impecable estilo sobre las cabalgaduras y su frialdad en los tramos finales le aseguraron un lugar de honor en el Salón de la Fama del deporte venezolano. ¡Paz a su alma!