El entrenador Reynolds Betancourt alista su establo para la reunión número 24 en el Hipódromo Nacional de Valencia, jornada donde firmó un total de cinco compromisos. La participación del profesional destaca por la presencia del castaño Pompeyo en la Copa Luis Alfredo Wadskier, evento selectivo que rinde homenaje a una de las figuras emblemáticas del turf carabobeño y representante del stud Balbicó, la divisa activa con mayor longevidad en el país.
NOTAS RELACIONADAS
Hinava:Opciones de triunfo desde la prueba central hasta las condicionales
"Iniciamos en la Copa Luis Alfredo Wadskier con el ejemplar Pompeyo, un caballo que a pesar de estar subido de agrupación atraviesa un buen momento y creo que estará decidiendo la competencia con el favor de Dios. Seguidamente presento en la quinta competencia a My Unflagging Mate, un ejemplar que reaparece en mis manos y para esta ocasión cuenta con el jockey predilecto del stud como es José Gilberto Hernández, ejemplar que anda bastante bien".
"Posteriormente en la octava competencia estaré presentando a la yegua My Peggy Mate, una yeguita que anda bien y no deja de tener chance.
Hinava:La auténtica línea del 5y6 y la huella histórica del establo
Para el cierre de la jornada en la prueba de los acumulados, el establo presenta a Chely Flow junto a My Towering Mate. Sobre este último, el entrenador enfatizó que el corredor atraviesa su mejor condición y representa la auténtica línea del 5y6 nacional en el juego de las mayorías,con el respeto a los demás contrincantes.
Reynolds Betancourt mantiene un lugar de privilegio en el turf venezolano tras la hazaña histórica de la temporada 2012, año en el cual conquistó de manera simultánea la Triple Corona de machos con El Patriota y la Triple Corona de hembras con Lady Josmar.
Actualmente, el entrenador cuenta con una población de 15 ejemplares bajo su entrenamiento y se aloja en la caballeriza número 16. Esta misma cuadra perteneció en su momento a la amplia trayectoria del recordado preparador Ismael Martínez en el recinto carabobeño, un detalle que conecta el presente del establo con la memoria histórica del turf en Valencia.