El día domingo 19 de abril se celebrará los 216 años del primer paso para la proclamación de la Independencia de Venezuela, pero en el hipódromo La Rinconada se disputará la edición número 105 del Clásico Internacional Presidente de la República (GI) a la altura de la quinta válida para el juego del 5y6 Nacional, de la reunión número 17 reservada para ejemplares nacionales e importados de cuatro y más años, en distancia de 2.400 metros.
NOTAS RELACIONADAS
Cada año, este cotejo selectivo va más allá de una simple competencia: Es el escenario donde la majestuosidad equina y el orgullo nacional convergen en una sola unión Las tribunas, colmadas por una multitud que desborda entusiasmo, vibran ante la promesa de una hazaña histórica.
Razón histórica: Carrera 2.400 metros Datos Hípicos
Todo comenzó el 16 de octubre de 1910 cuando se disputó la primera edición de este emblemático Clásico en el antiguo Hipódromo Nacional El Paraíso y fue por iniciativa del propio óvalo caraqueño para homenajear a la figura del mandatario nacional.
En aquella primera edición, el alazán Carabinero, un producto de Hasting en Carlota, propiedad del Sindicato Tocorón y montado por el jinete Joe Bruner, logró la victoria, el cual agenció tiempo de 161 segundos exactos para el recorrido de 2.400 metros.
Aquel instante marcó el nacimiento del capítulo más longevo y prestigioso en los anales del turf nacional. Con su instauración, la hípica venezolana dio paso al Clásico Internacional Presidente de la República, una prueba de fuego que, desde entonces, se erige como el pilar fundamental del calendario hípico en el país.
Esta competencia no solo representa un desafío de resistencia y velocidad en la pista. A través de los años, este evento ha forjado la identidad de nuestro hipismo, al consolidarse como la joya que todo jinete, entrenador y propietario anhela conquistar para alcanzar la inmortalidad deportiva.