El 16 de marzo de 1983 nació en Estados Unidos un ejemplar destinado a cambiar el rumbo de la hípica venezolana: Slew Prince. Este imponente caballo zaino, hijo del legendario triplecoronado Seattle Slew y la matrona Princess Arjumand (por Prince Taj), aterrizó en tierras suramericanas para erigirse como un pilar fundamental en la historia de la reproducción equina.
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A pesar de su linaje real, el destino le negó la gloria en las pistas de carreras. Diversas lesiones físicas le impidieron demostrar su potencial corredor, lo cual obligó a sus propietarios a orientar su futuro hacia la reproducción. De esta manera, el semental ingresó a la cría en Venezuela para la temporada de monta de 1987. Tras un paso inicial por el Haras El Reino, se estableció de forma definitiva en el Haras San Isidro, donde cumplió una labor que rozó la perfección.
Una fábrica de campeones y récords económicos
Desde sus primeras producciones, Slew Prince destacó por la precocidad y la clase de sus descendientes. Su hoja de servicios como padrillo es envidiable y registró cifras que lo sitúan en la cúspide de todos los tiempos:
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31 ganadores selectivos en total.
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21 ganadores de corte clásico.
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5 campeones coronados en las galas anuales del hipismo nacional.
Entre su prole más ilustre destaca la inolvidable Front Stage, quien alcanzó la gloria como Triplecoronada y Campeona Tresañera. Asimismo, su hija Curruca inscribió su nombre en los registros históricos como la yegua con mayor producción de dinero en la historia de Venezuela. El dominio de su sangre también fue evidente en las categorías juveniles con figuras como Saeta Rubia, Bonne Femme y Principado, todos acreedores del título de Campeones Dosañeros, además de la destacada Amandina Lady.
El líder de las estadísticas y su impacto como abuelo
El dominio de Slew Prince en los libros de récords fue absoluto. El ejemplar se alzó con el título de Líder Semental en el año 2000 y mantuvo su vigencia al ocupar la posición de subcampeón en la estadística de 2001.
Sin embargo, su influencia no se limitó a su descendencia directa. En su faceta como abuelo materno, aportó la resistencia y velocidad necesarias para que sus nietos brillaran en los óvalos. De su línea surgieron corredores de la talla de Príncipe Gris (Campeón Sprinter), el ganador clásico Dingo y el selectivo Fulmine.
"La presencia de Slew Prince representó una de las inversiones más fructíferas para la elevación del nivel competitivo en el país."
La lista de corredores de élite que llevan su sangre es extensa e incluye nombres como Black Force, Caraqueña, Félix Slew, Richelieu, Milady, y Lady Scarlatti. Hoy, a décadas de su llegada, la hípica venezolana reconoce en este hijo de Seattle Slew a un semental que no solo trajo genética de lujo, sino que instauró un estándar de excelencia difícil de igualar.