El próximo mes de junio será especial para los amantes del deporte de los reyes. El hipódromo de Aqueduct, ubicado en Nueva York, cerrará y para ello, la New York Racing Association (NYRA) ha preparado un fin de semana de despedida titulado “It Was a Good Run”.
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Para el sábado 27 y el domingo 28 de junio, Aqueduct tendrá las dos últimas carteleras de una historia que comenzó el 27 de septiembre de 1894 y que, lamentablemente no seguirá en pie, pues un moderno Belmont Park ubicado en Elmont, será ahora el escenario protagonista de las carreras de caballos en dicho estado de la costa este.
Aqueduct dice adiós de esta manera
Con boletos de entrada a partir de $6 que pueden conseguirse de manera digital, Aqueduct ofrecerá regalos, souvenirs, entretenimiento en vivo y más, para los asistentes que deseen ver las últimas competencias de la historia, en el íconico parque de carreras de caballos situado en Ozone Park, Queens.
El estacionamiento será gratuito de acuerdo a la disponibilidad existente que la propia NYRA anunciará en las fechas cercanas a las últimas reuniones. Adicionalmente, el domingo 28 de junio, los primeros 1,000 asistentes que lleguen al hipódromo, recibirán como obsequio una pequeña botella con arena de la pista principal y un programa oficial edición especial.
Por el momento, las autoridades del estado de Nueva York todavía no tienen definido qué hará con el terreno que ocupa el recinto hípico. Actualmente, se celebra la última temporada de carreras denominada “Belmont At The Big A”, una adaptación de los meetings de Belmont Park, que durante la reconstrucción de este, se han disputado en las pistas de Aqueduct.
Aqueduct no solo ha sido un gran centro de actividades relacionadas con las carreras de caballos, sino también, un espacio de interés turístico. Debido a sus gigantescas dimensiones, en 1995 el Papa San Juan Pablo II celebró una multitudinaria misa, la cual asistieron más de 75,000 personas.
