La Premier League dio un vuelco este domingo 19 de abril, luego que el Manchester City dejó sin pólvora al Arsenal y dejara la lucha por el título de la Premier League a tiro, ya que el equipo citadino tiene un juego menos que su rival de Londres.
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Aunque los "Gunners" todavía ocupan la cima de la tabla, la ventaja de tres puntos es frágil: el City cuenta con un partido menos ante el Crystal Palace que, de ganarlo, los igualaría en puntos, dejando el trofeo a merced de la diferencia de goles o de los fallos en las últimas cinco jornadas.
Intercambio de golpes y errores fatídicos
El encuentro arrancó con un ritmo frenético que castigó las imprecisiones de ambos guardametas. Apenas al cuarto de hora, Rayan Cherky adelantó a los locales tras un desajuste defensivo de Piero Hincapié, confirmando el dominio inicial de un Manchester City que ya había avisado con un tiro al palo.
Pero la alegría en el Etihad fue breve debido a un error de Gianluigi Donnarumma; el meta italiano falló en un despeje ante la presión de Kai Havertz, permitiendo que el balón terminara en la red y devolviendo la igualdad al marcador de forma fortuita.
El Arsenal, que llegaba con la urgencia de romper una racha de solo una victoria en sus últimos seis encuentros, intentó aprovechar el envión anímico.
Declan Rice se multiplicó en defensa para sostener a los suyos, mientras que Donnarumma se resarció de su error previo salvando un mano a mano clave contra Havertz en la segunda mitad. No obstante, la resistencia londinense no bastaría ante la aparición del "Androide".
Tras una primera hora de juego donde estuvo contenido por la zaga visitante, Erling Haaland emergió en el momento más crítico. Después de estrellar un balón en el poste, el noruego no perdonó en el minuto 62: aprovechó un centro de Doku que cruzó el área para ganarle la espalda a Gabriel y batir a David Raya con un potente zurdazo.
El gol fue un mazazo psicológico para un Arsenal que, pese a los intentos de Eberechi Eze y un cabezazo de Gabriel que se estrelló en el metal, no logró rescatar el empate.
La tensión del encuentro se reflejó en los minutos finales con un fuerte cruce entre Gabriel y Haaland, saldado con amonestaciones para ambos. Con este resultado, el equipo de Mikel Arteta ve como una vez más el título que parecía seguro se le podría escapar ante un City que llega al cierre de campaña en plena forma ascendente. Ahora el Arsenal deberá decidir si sacrifica la liga o la Champions League.
