El fútbol suele medirse en estadísticas, tácticas y millones de euros, pero las historias que realmente perduran son las que se escriben con el componente humano. Hace una década, un emocionado Pep Guardiola aterrizaba en Inglaterra para asumir la dirección técnica del Manchester City. En su primer día, una dinámica de comunicación del club lo subió a un taxi junto a Braydon Bent, un niño de apenas siete años que no podía creer que el estratega catalán fuera el nuevo líder de su equipo. En aquel trayecto, entre risas y asombro, el técnico le hizo una promesa clara: intentaría ganar todos los trofeos posibles. Diez años después, con la gestión de Guardiola en el club finalizada y las vitrinas llenas, el pacto se ha cumplido.
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El origen de la sorpresa frente al Museo Nacional del Futbol
En 2016, poco después de la llegada de Guardiola al Manchester City, el club organizó una dinámica de video donde el plato fuerte era la reacción de los aficionados. El pequeño Braydon, de siete años, subió al vehículo con la firme creencia de que lo recogería el Taxi de Chappy, conducido por Les Chapman, el antiguo encargado de material de la institución y entonces presentador de City TV. La sorpresa fue mayúscula cuando el niño abrió la puerta frente al emblemático Museo Nacional del Futbol y se encontró cara a cara con el recién nombrado entrenador español, convirtiéndose en el primer aficionado en ser recogido en el Taxi de Pep.
Braydon se quedó boquiabierto al entrar en el vehículo y asimilar la identidad de su acompañante. Con la espontaneidad propia de la infancia, el pequeño miró fijamente al estratega y le lanzó un desafío directo: Ahora que te tenemos, ¡vamos a ganarlos todos!. Guardiola, mostrando la modestia que lo caracterizó en sus primeros días en Inglaterra, respondió con una sonrisa y una declaración que marcaría la pauta de su gestión: ¿Todos los trofeos?. ¡Lo vamos a intentar!. Aquella conversación se transformó en un pacto implícito entre el técnico y la grada.
Veinte trofeos después y un reencuentro al borde de las lágrimas
El tiempo transcurrió y la promesa no cayó en saco roto. Tras confirmarse el cierre de la etapa del entrenador en el banquillo de Manchester, con una cosecha histórica de veinte trofeos y una década de dominio absoluto para los Blues, llegó el momento de rendir cuentas con el pasado. El Manchester City publicó un video que documenta el reencuentro definitivo de la pareja, el cual ocurrió exactamente en el mismo escenario: el asiento trasero de un taxi. Braydon apareció convertido en un joven y Guardiola se presentó ante él con la satisfacción del deber cumplido.