José Mourinho está encarando su segunda etapa al frente del Real Madrid, después que estuviera en su momento entre 2010 y 2013. Esa época estuvo marcada por muchas cosas, entre ellas la novela que se fue creando con un capitán: Iker Casillas.
NOTAS RELACIONADAS
Es bien conocido que esa relación no fue la mejor de todas y que firmaron ambos muchos encontronazos, pero hasta ahora no existían tantos detalles como los que fueron revelados en el reciente documental compartido sobre la vida del técnico portugués, disponible en la plataforma Netflix.
La versión del entrenador apunta en varias direcciones. Primero porque reconoce que a su llegada "el Madrid tenía un equipazo". Incluso, incluyendo a Casillas, a quien describió como "capitán y el mejor jugador".
Ahora bien, de ahí en adelante vendría el deterioro de ese vínculo. "Mentalmente estaba muy mal", dijo sobre el exguardameta, argumentando su opinión en tres conversaciones con el español.
Las conversaciones de Iker Casillas con José Mourinho
"Lo primero que me dijo fue: 'vengo a pedir más vacaciones para los jugadores de la Selección'", recordó el luso. Para luego revelar esa segunda charla: "En la segunda me pidió que retrasara los entrenamientos una hora porque a la hora que yo quería iniciar la sesión había mucho tráfico en Madrid".
"En la tercera me dijo que no querían ir al hotel, que preferían verse el día del partido e ir directamente al estadio". Estas primeras interacciones despertaron una conclusión en Mourinho: "Me di cuenta de que estaban consentidos", agregó.
Eso tenía la relación muy afectada, hasta que terminó de saltar por los aires con la famosa llamada que mantuvo el portero con Xavi Hernández, leyenda del FC Barcelona, máximo rival de los merengues.
"Esto es un Barcelona-Real Madrid. Cuando vayáis a la Selección podéis daros dos besos, pero ahora no. Esto es la guerra", apuntó Mou, al tiempo que añadió: "Hay cosas que no acepto ni aceptaré nunca. Cuando alguien no me respeta, se convierte en un problema".
Su agotamiento en el Madrid
El propio Casillas argumentó que esa conversación con Xavi quería evitar males mayores: "Esa situación era complicada porque tú eras capitán del Real Madrid y capitán de la Selección Española. Te enfrentabas a compañeros que eran tus enemigos en el campo de fútbol, pero luego eran tus compañeros en la Selección".
"Iker era una leyenda del Real Madrid, querido por los aficionados. Le sentó y no le dirigía la palabra, hablaba mal de él en los medios... El vestuario se convirtió en un infierno", expresó Khedira, que hoy forma parte del cuerpo técnico de Mou, añadiendo más a esos hechos: "Después de eso se rompió la relación entre José y muchos jugadores como Cristiano Ronaldo y los españoles. Y esos jugadores eran muy importantes para el ambiente del vestuario, que se envenenó".
José Mourinho no pudo avanzar en ese ciclo como entrenador merengue y él mismo lo reconoció: "Creo que los jugadores se habían hartado de mí como líder y yo también de ellos. Yo también estaba harto de ellos, no solo ellos de mí".