El empresario Enrique Riquelme acudió a las oficinas de Valdebebas para consignar la documentación necesaria y activar de forma definitiva la carrera por el sillón presidencial de Chamartín, una plaza que hasta ahora parecía blindada.
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Tras completar el trámite burocrático, el aspirante atendió a los medios con un discurso de apertura y respeto institucional, alejándose de la confrontación directa.
"Después de 20 años, se va a poder votar. Esto no es una candidatura en contra de nadie. Esto es una candidatura a favor del Real Madrid, de poder contar un proyecto, como dijimos, que pensaríamos hasta el último momento, trabajaríamos 24/7 hasta hoy y decidiríamos hoy", apuntó con firmeza.
"Proyecto ilusionante a largo plazo"
El plan de Riquelme busca modernizar las estructuras del Real Madrid, combinando la solidez financiera con una propuesta deportiva ambiciosa y un enfoque renovado hacia la masa social.
Consciente del peso histórico de su rival en las urnas, el joven empresario hizo una petición directa al madridismo: "Van a haber muchos proyectos también que les va a encantar y les pido la oportunidad a los socios que no tengan miedo. Les pido valentía para poder escucharnos, poder disfrutar de estas elecciones y que puedan votar entre dos proyectos", explicó.
La hoja de ruta de su equipo de campaña está supeditada al visto bueno de los organismos del club, pero promete un despliegue informativo masivo de cara a las próximas semanas para que cada socio conozca a fondo sus ideas alternativas de gestión.
"Queremos contar la candidatura una vez que la Junta Electoral nos nombre candidatos oficialmente. Y a partir de ahí tenemos dos semanas para poder contar, en 24/7, todos los proyectos, cada uno de ellos", concluyó.