El 74º Congreso de la FIFA que se realizó este jueves 30 de abril, fue escenario de un momento de alta tensión política internacional, cuando Jibril Rajoub, presidente de la Federación Palestina de Fútbol, se negó públicamente a estrechar la mano de Basim Sheikh Suliman, vicepresidente de la Asociación de Fútbol de Israel.
El incidente se produjo en el escenario principal del evento, justo después de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, convocara a ambos dirigentes en un intento por mostrar una imagen de unidad o mediación. Sin embargo, el gesto de cordialidad fue rechazado de forma tajante por la representación palestina.
No es la primera vez un roce similar
Este episodio no es un hecho aislado, sino que refleja la profunda fractura que atraviesa el deporte internacional desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás. Jibril Rajoub ha liderado una campaña persistente dentro de la FIFA para exigir sanciones deportivas contra Israel, citando violaciones a los derechos humanos y el impacto del conflicto en los deportistas palestinos.
“De mi parte, sigo respetando y siguiendo todos los procedimientos legales a través de las instituciones de la FIFA, pero creo que es momento de entender que Israel debería ser sancionado por las violaciones de los estatutos de la FIFA, de los derechos humanos”, reseñó la agencia AP sobre los que dijo Rajoub.
La versión de Israel
Mientras que el otro involucrado en el momento incómodo, Yariv Teper, secretario general interino de la Asociación de Fútbol de Israel, no quiso comentar sobre los detalles de las declaraciones de Rajoub, pero señaló que la IFA estaría dispuesta a trabajar con sus homólogos palestinos. "Estamos en el Congreso de la FIFA. Nuestra misión es promover el futbol y un futuro mejor para todas las regiones, y esa es nuestra misión", expresó Teper.