Un tribunal deportivo de Brasil dictaminó este jueves una sanción de 12 partidos de suspensión para Gustavo Marques, defensor del club Red Bull Bragantino. La medida responde a los comentarios sexistas emitidos por el jugador contra la árbitra Daiane Muniz, tras un encuentro correspondiente a la liga estatal de Sao Paulo.
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Además de la inhabilitación deportiva, Marques deberá pagar una multa de 30,000 reales brasileños (aproximadamente 5,700 dólares). El incidente ocurrió el pasado 21 de febrero, luego de que el Bragantino quedara eliminado en los cuartos de final del torneo estatal al caer 2-1 frente al Sao Paulo.
El alcance de la sanción
Es importante destacar que la suspensión de 12 encuentros es válida únicamente para las competiciones organizadas por la Federación de Fútbol del Estado de Sao Paulo. Esto significa que, técnicamente, el defensor de 24 años aún podría participar en torneos de carácter nacional, como el Brasileirao (la liga de primera división) o la Copa de Brasil, a menos que las autoridades nacionales decidan homologar el castigo.
Las declaraciones de la polémica
La controversia estalló durante una entrevista post-partido concedida a la cadena TNT Brasil. Visiblemente molesto por el resultado y el desempeño arbitral, Marques cuestionó la capacidad de Muniz basándose estrictamente en su género.
"Soñábamos con llegar a la semifinal o incluso a la final, pero ella nos arruinó el juego. Creo que la federación debe considerar partidos de esta importancia y no asignarle el arbitraje a una mujer", declaró el defensor en aquel momento.
Incluso fue más allá, sugiriendo que la presencia femenina en el arbitraje era un inconveniente para los clubes grandes: "No nos conviene jugar contra Sao Paulo, Palmeiras o Corinthians y que pongan a una mujer como árbitro en un partido de este peso".
Arrepentimiento y consecuencias internas
Tras la ola de críticas recibidas en redes sociales y medios de comunicación, el jugador utilizó sus plataformas digitales para ofrecer una disculpa pública. Marques admitió haber actuado bajo un estado de nerviosismo y reveló que buscó personalmente a la árbitra Daiane Muniz para pedirle perdón.
"Me equivoqué al decirlo. Hablé con Daiane y también le pedí disculpas a su asistente, que también es mujer", expresó el futbolista. Además, confesó que su propio entorno familiar reprochó su conducta: "Mi esposa criticó lo que dije, mi madre también. Estoy actuando como un hombre y un ser humano al venir aquí a pedir perdón".
Por su parte, el club Red Bull Bragantino tomó medidas disciplinarias inmediatas. Aunque la institución no emitió un comunicado oficial sobre la decisión del tribunal, reportes de la prensa local indican que el equipo multó a Marques con la reducción del 50% de su salario correspondiente a este mes, reforzando una política de tolerancia cero ante actos de discriminación.
