La jornada liguera dejó un choque repleto de tensión y emociones al límite en Anoeta. La Real Sociedad logró abrochar una victoria sumamente trabajada por 3-2 ante el Deportivo La Coruña, en un compromiso que parecía resuelto con un contundente 3-0 a favor, pero que terminó convirtiéndose en un ejercicio de resistencia tras la reacción visitante.
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El conjunto "txuri-urdin" encarriló el encuentro con una brillante versión ofensiva que le permitió tomar una cómoda ventaja de tres goles en el marcador. Sin embargo, el Deportivo no bajó los brazos y recortó distancias hasta colocar el 3-2, encendiendo las alarmas en el feudo vasco.
La situación se tornó aún más crítica tras la tarjeta roja mostrada a Pablo Marín, dejando a la Real con diez hombres sobre el césped y obligándola a replegar filas para achicar agua en el tramo decisivo.
Yangel Herrera, pulmón del mediocampo
En medio del vendaval coruñés, emergió la figura monumental de Yangel Herrera. El centrocampista venezolano cuajó un partido superlativo, convirtiéndose en el sostén táctico y emocional de su equipo para salvaguardar los tres puntos.
El despliegue del criollo quedó plasmado en una planilla estadística impecable, registrando un 91% de precisión en sus pases, 11 contribuciones defensivas, cuatro entradas exitosas, tres recuperaciones de balón y 11 duelos individuales ganados, además de recibir una tarjeta amarilla en su labor de contención.
Con este triunfo agónico, la Real Sociedad suma tres puntos de oro para mantenerse firme en los puestos de vanguardia, impulsada por un Yangel en estado de gracia que reafirma su rol de pilar indiscutible tanto en el fútbol español como en el esquema de la Vinotinto.