José Mourinho tomó posición en la discusión por el próximo Balón de Oro y situó a Kylian Mbappé como su candidato. El entrenador del Real Madrid defendió que el galardón debe reconocer el impacto individual de un futbolista y no estar condicionado únicamente por los títulos colectivos.
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Durante la rueda de prensa previa al partido de LaLiga contra el Málaga, el técnico portugués explicó su particular concepción del premio y recordó a varias de las grandes figuras que, después de retirarse, dejaron una huella que permanece en el fútbol.
Un premio más allá de los títulos
“Para mí, el Balón de Oro tiene que ser uno de esos jugadores que cuando termina de jugar, echamos de menos para la eternidad”, afirmó Mourinho, antes de mencionar a Diego Maradona, Ronaldo Nazario, Ronaldinho, Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Zinedine Zidane, entre otros.
Desde esa perspectiva, Mourinho rechazó que ganar la Champions League o el Mundial deba convertirse, por sí solo, en el argumento definitivo para elegir al mejor jugador de la temporada.
“No puedes dar el Balón de Oro a un jugador porque ganó la Champions o porque ganó el Mundial”, sostuvo. El portugués incluso ironizó con que, si se quiere premiar exclusivamente el éxito colectivo, el reconocimiento debería recaer sobre los entrenadores.
La pista que conduce a Mbappé
Mourinho evitó pronunciar inicialmente el nombre de su candidato, pero dejó claro que el jugador no pertenece al París Saint-Germain ni a la selección española y que se encuentra dentro de su propia plantilla.
“Mejor jugador del mundo hay dos o tres o cuatro, y nosotros sabemos quiénes son y sabemos dónde están. Y es aquí”, señaló el entrenador madridista. La referencia cobró especial fuerza cuando añadió que uno de esos futbolistas “ha hecho historia este verano”.
La alusión apunta a Mbappé, quien durante el Mundial de 2026 estableció un nuevo récord goleador en la historia de la Copa del Mundo. El francés llegó a 22 tantos tras marcar un doblete contra Inglaterra en el partido por el tercer puesto y superó los 21 que tenía Messi.
Una crítica al componente político
Mourinho también cuestionó la dimensión política que, a su juicio, puede rodear al Balón de Oro. “Cuando entra la política ya no me gusta tanto”, expresó durante su intervención ante los medios.
Su argumento establece una separación entre el reconocimiento al rendimiento de un equipo y el premio al futbolista más determinante. Para el portugués, ambos méritos pueden coincidir, pero no deberían confundirse.
La postura del entrenador llega mientras Mbappé aparece nuevamente en el debate por el galardón después de una temporada de enorme producción ofensiva. El francés cerró el Mundial como máximo goleador del torneo, con 10 tantos, además de convertirse en el máximo anotador histórico de las Copas del Mundo.
Mourinho, entretanto, ya dejó su veredicto: el Balón de Oro que él imagina no se entrega por acumular trofeos, sino por dejar una marca que sobreviva al paso del tiempo. Y, en esa definición, considera que Mbappé tiene argumentos suficientes para ocupar el lugar central.
