Aún está en el debate el partido que protagonizaron Barcelona y Atlético de Madrid este miércoles 8 de abril, en la ida de los cuartos de final de la Champions League. Ahora, no precisamente el foco está puesto en el resultado (0-2), sino en acciones muy polémicas que el árbitro Istvás Kovács no sentenció correctamente.
NOTAS RELACIONADAS
Tanto ha sido el revuelo de lo ocurrido que la propia institución azulgrana salió al paso y anunció los pasos que decidió dar después de una situación que consideran "contraria a la normativa vigente".
"El FC Barcelona informa que, en el día de hoy, los servicios jurídicos del Club han presentado una queja formal ante la UEFA en relación con los hechos ocurridos en el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League disputado contra el Atlético de Madrid", inicia el comunicado oficial de la entidad.
Y agregan: "El club considera que se produjo una actuación arbitral contraria a la normativa vigente, con incidencia directa en el desarrollo del encuentro y en su resultado".
Barcelona pone reflectores en la mano de Pubill
Son varias las acciones que ha señalado el barcelonismo, a través de su afición y medios de comunicación. Sin embargo, ha sido una la que ha dado principalmente la vuelta al mundo: la mano no sentenciada a Pubill.
"La reclamación se centra en una acción concreta. En el minuto 54 del partido, una vez que el juego se había reanudado correctamente, un jugador rival agarró el balón con la mano dentro del área sin que se señalara el correspondiente penalti", cita el texto.
Que luego agrega: "El FC Barcelona entiende que esta decisión, junto con la grave no intervención del VAR, constituye un error importante. En consecuencia, el club ha solicitado la apertura de una investigación, el acceso a las comunicaciones arbitrales y, en su caso, el reconocimiento oficial de los errores y la adopción de las medidas pertinentes".
Incluso, el propio club apuntó que "no es la primera vez que, en recientes ediciones de la UEFA Champions League, decisiones arbitrales incomprensibles han perjudicado gravemente al equipo, generando un claro agravio comparativo e impidiendo competir en igualdad de condiciones con otros clubes".
Ahora, habrá que esperar la respuesta de la UEFA ante los pedidos de Barcelona, sobre todo con el regreso a esta serie a la vuelta de la esquina, programada para el 14 de abril.