El Real Madrid afronta las horas previas a un nuevo compromiso en LaLiga, correspondiente a la jornada 34 del torneo ante el Espanyol. Este duelo llega en medio de mucho ruido sobre el banquillo merengue, entre rumores de salidas y nombres que aparecen, sin que Álvaro Arbeloa sea el más fuerte de esos debates.
NOTAS RELACIONADAS
Pues bien, en medio de ese escenario el actual entrenador quiso mostrarse imperturbable y respondió sobre el tema, que -como era de esperar- no iba a faltar en la rueda de prensa.
Haciendo gala de calma y de manejo de situaciones, el estratega apuntó lo siguiente, a la pregunta sobre si le molesta el runrún sobre un posible despido: "No, a mí me preocupa es el partido de mañana. Es en lo que estoy centrado como bien has dicho (al periodista), siempre he pensado en el Real Madrid, en el equipo".
Y agregó: "Entiendo todas las preguntas que me puedan hacer y todas las cuestiones que tienen referentes a este tema, pero mí única respuesta ante esto será siempre la misma y el futuro es mañana. Lo que me preocupa es el partido contra el Espanyol; ganar esos puntos, que para mí son importantes. He dicho durante estos meses que cada partido para mí es la vida en el Real Madrid, porque es como lo entiendo y creo que es lo más importante para mí equipo; jugadores".
Álvaro Arbeloa cerca de ver la liga sentenciada
Este domingo 3 de mayo, el Real Madrid podría ver el desenlace que parece cuestión de tiempo: una nueva temporada sin títulos. Y lo que es peor aún en la mesa merengue es que la celebración recaiga del lado de su eterno rival, el FC Barcelona.
Los azulgranas podrían esta misma fecha coronarse como los campeones de la edición 2025-26 si ganan su duelo ante Osasuna y el cuadro madridista no puede sacar la victoria.
Con 85 puntos en el recorrido liguero y 11 unidades de brecha ante los merengues, los blaugranas han dado un recorrido sobrio, que puede terminar con acabar con la ilusión del actual técnico de la 'Casa Blanca'.
En todo caso, Álvaro Arbeloa hoy no luce como favorito a continuar un año más siendo el mandamás de ese banquillo y menos con la algarabía en la acera del frente.