La polémica relación entre Maribel Guardia y su exnuera, Imelda Tuñón, sigue más compleja que nunca. Y es que, la actriz de 67 años acudió a las autoridades mexicanas para verificar la demanda en contra de Tuñón por el presunto homicidio de su hijo, Julián Figueroa, en el 2023.
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La exreina de belleza de origen costarricense busca que la Fiscalía investigue todas las circunstancias y la posible omisión de auxilio en la muerte de su único hijo, quien murió a los 27 años de un infarto agudo al miocardio y fibrilación ventricular.
El toma y dame viene desde hace meses, cuando Imelda confesó en una entrevista que había engañado a psiquiatras para obtener medicamentos controlados para la ansiedad y compartirlos con su esposo, Julián Figueroa, con quien trajo al mundo al pequeño José Julián Figueroa Tuñón.
“Julián tenía muchos problemas para dormir, entonces yo iba, le decía los síntomas, 'es que estoy muy desesperada, estoy no sé qué...', y me daba las pastillas, entonces se las tomaba Julián", dijo Tuñón.
Ambas también sostienen una demanda muy compleja por la custodia y convivencia del pequeño, ya que Maribel lleva tiempo sin poder verlo, siendo el único recuerdo que le queda de su hijo, fruto del amor que vivió con el fallecido cantante Joan Sebastian.
La Miss Costa Rica en el Miss Universo 1978 llegó a la Fiscalía de la Ciudad de México en compañía de su esposo, Marco Chacón, y de su abogado, Alonso Beceiro.
Mala relación
Tras la muerte de Julián, Imelda y Maribel se mostraron muy unidas y cercanas viviendo el duelo. Se les veía de viaje, juntas en casa, de salida, en entrevistas en los medios y con el niño compartido.
Sin embargo, para finales del 2024 la relación comenzó a romperse, al punto que comenzaron los problemas legales por el tiempo del menor.
Imelda en su momento comentó que las tensiones en el hogar comenzaron por diferencias muy duras con el esposo de Maribel, Marco Chacón, acusándolo de filtrar un video íntimo y polémico de autolesiones grabado por Julián Figueroa.