El creador de contenido venezolano César Rangel, conocido como Las Locuras de Cesita protagonizó uno de los momentos más importantes de su vida durante un viaje a París y le pidió matrimonio a su novia, la periodista venezolana Georgemar Alejandra Jaimes.
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La periodista dijo que sí y ambos sellaron así una nueva etapa de su historia de amor, con la capital francesa como escenario de una propuesta que rápidamente emocionó a sus seguidores en redes sociales.
“Mi futura esposa”: la declaración de Cesita
Después de la propuesta, Cesita recurrió a Instagram para compartir la noticia y dedicarle un extenso mensaje a la mujer que ahora llama su futura esposa.
“Mi futura esposa. Te amo mucho mi amor, gracias por tanto, gracias por creer en mí y demostrarme cada día de lo que estoy hecho, mi vida”, escribió el creador de contenido junto a las imágenes del especial momento.
En su publicación también describió a Georgemar como “mi reina” y aseguró que ella representa una fuente fundamental de motivación en su vida: “Eres increíble mi reina, eres mi gasolina, te amo”.
La emoción del venezolano quedó todavía más clara cuando confesó cómo se siente después de dar este paso: “Estoy feliz, estoy en paz, estoy pleno”.
Una historia de reencuentros y momentos difíciles
La propuesta no solo representa un compromiso sentimental para la pareja. En su mensaje, Cesita recordó que ambos han atravesado diferentes etapas y que Georgemar estuvo a su lado antes de que alcanzara algunos de los logros que hoy forman parte de su carrera.
“Estuviste en mi proceso antes que todo esto pasara”, señaló el creador, quien también hizo referencia a una separación previa y al significado que tiene para él haber vuelto a compartir su vida con la periodista.
“Dios volvió a juntarnos, por alguna razón que ya sabemos, pero estoy feliz por esta oportunidad que Diosito me dio de volverte a tener, porque ya sé lo que es perderte”, expresó.
Para Cesita, poder llegar a París junto a Georgemar tiene un significado especial. El venezolano recordó que ella fue testigo de su proceso personal y profesional, incluyendo momentos en los que tuvo que enfrentar tropiezos y dificultades.
“Ahora estar aquí no tiene explicación alguna, solamente Dios”, escribió al recordar que su pareja lo acompañó mientras lo veía “subir poco a poco, tropezando, cayendo, llorando”.