La historia de las Grandes Ligas sumó un capítulo inédito y especial este miércoles, cuando los gemelos Austin y Tyler Jones compartieron el terreno. Por primera vez en sus carreras profesionales, los hermanos conformaron el mismo equipo arbitral en la Gran Carpa.
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El hito tuvo lugar en el enfrentamiento entre los Azulejos de Toronto y los Orioles de Baltimore, en el primer duelo de una doble cartelera.
Caminos separados hacia la cima
Durante el histórico compromiso, Austin se encargó de las decisiones en la primera base, mientras que Tyler impartió justicia en la intermedia. Ambos iniciaron su duro camino por las ligas menores en la temporada 2014 y actualmente forman parte del cuerpo de árbitros de la categoría Triple-A.
Aunque ya contaban con experiencia previa trabajando en juegos de Grandes Ligas por separado, no habían coincidido en un mismo diamante.
Un reencuentro muy esperado
Para encontrar el último antecedente en el que estos hermanos nativos de Carolina del Sur trabajaron juntos, hay que retroceder más de una década. La última vez que impartieron justicia en el mismo juego fue durante su paso por la liga de novatos, cuando apenas comenzaban. Este reencuentro en el máximo nivel del béisbol representa el premio a la constancia de ambos tras años de esfuerzo en las sucursales.
Ascenso y consolidación
El ascenso de los gemelos hacia las Mayores ha sido progresivo, ganándose el respeto de los evaluadores y jugadores en cada categoría. Según los registros del portal especializado umpscorecards.com, Austin hizo su gran estreno oficial en las Grandes Ligas durante la campaña de 2024. Por su parte, Tyler también logró dar el salto al mejor béisbol del mundo recientemente, consolidando el sueño de ambos hermanos.
Doble jornada, doble celebración
La celebración familiar no se limitó a un solo encuentro, ya que la jornada deparaba más emociones para los jóvenes árbitros. La liga programó a Austin y Tyler Jones para continuar su labor conjunta en el segundo choque de la doble cartelera entre canadienses y oropéndolas. De esta manera, los gemelos cerraron un día perfecto en Baltimore, demostrando que su conexión va mucho más allá de la sangre.