Jesús Sánchez no llegó a los Diamondbacks de Arizona para pasar desapercibido. Tras ser reclamado desde la lista de waivers de los Azulejos de Toronto, el dominicano debutó este martes dejando clara su principal carta de presentación: ser una auténtica pesadilla para los lanzadores derechos en las Grandes Ligas.
NOTAS RELACIONADAS
Una amenaza en el cajón de bateo
El jardinero de 28 años no ocultó su entusiasmo por esta nueva etapa en el desierto. Fiel a su estilo directo, Sánchez envió un mensaje contundente a la fanaticada y a sus rivales. "Realmente mato el pitcheo de los diestros", sentenció con enorme confianza poco antes de su primer encuentro con la franquicia.
Los números respaldan su atrevida declaración. Durante su reciente paso por la novena canadiense, el quisqueyano ostentaba el segundo mejor OPS del equipo (.781) cuando enfrentaba a serpentineros derechos. Esta probada capacidad ofensiva fue el principal atractivo para que Arizona decidiera sumarlo a sus filas en esta recta final.
El talón de Aquiles
Sin embargo, la llegada de Sánchez también trae consigo desafíos estratégicos. Su rendimiento cae drásticamente ante lanzadores zurdos, contra quienes apenas promedia un pobre OPS de .354. Por esta razón, Toronto solía sustituirlo constantemente con bateadores emergentes en las entradas finales de los compromisos.
A sus debilidades contra los zurdos se le suma una defensiva que ha generado muchas dudas recientes. El dominicano registró -8 outs por encima del promedio, protagonizando errores costosos, como aquel fatídico 19 de agosto cuando falló al fildear dos elevados consecutivos contra los Rays.
Estreno en el desierto
Conscientes de sus limitaciones con el guante, los Diamondbacks buscan maximizar sus virtudes ofensivas. El martes, Sánchez tuvo su primera oportunidad para demostrar su valía, alineando como bateador designado frente a los Marlins de Miami con la clara misión de castigar al abridor derecho Janson Junk.
En su estreno oficial con los Cascabeles, el toletero logró conectar un imparable en tres visitas al plato. Manteniendo la tendencia de uso de su antigua organización, fue reemplazado por un bateador emergente en el octavo episodio, confirmando que su rol será estrictamente el de un especialista.