Cuando la temporada regular de las Grandes Ligas llega a su fin y arranca la fiesta de la postemporada, todos los focos apuntan hacia los peloteros franquicia. En la organización de Bravos de Atlanta, ninguna figura genera tanta expectativa como Ronald Acuña Jr. El jardinero de La Sabana, único miembro del club 40/70, exhibe números modestos en juegos donde es todo o nada.
NOTAS RELACIONADAS
A lo largo de su carrera en la fase final, Acuña suma un total de 29 juegos disputados en los que registra un promedio de bateo de .257. La cifra resulta inusualmente discreta para un bateador de su jerarquía ofensiva, habituado a castigar a los lanzadores contrarios con solvencia.
En esos 29 compromisos de postemporada, el estelar patrullero acumula 28 imparables. Acuña contabiliza únicamente 3 cuadrangulares y 9 carreras impulsadas a lo largo de su trayectoria en la postemporada. La baja cosecha de vuelacercas e impulsadas se ha transformado en el punto crítico sobre el cual giran las miradas durante la serie de comodines de la Liga Nacional ante los Phillies de Philadelphia.
En la contraparte positiva de su expediente, el criollo registra 17 carreras anotadas en 29 duelos. Su temple para llegar a las almohadillas le permite mantener un porcentaje de embasado de .367 y un slugging de .450, fijando su OPS de por vida en postemporada en .817.