Elly De La Cruz volvió a desatar la locura ofensiva al conectar un monumental cuadrangular que sacudió las gradas. Con este imponente estacazo, el dominicano alcanza la cifra de 30 vuelacercas y se coloca a un solo robo de base de hacer historia en las Grandes Ligas.
NOTAS RELACIONADAS
Un batazo para encender la chispa
El explosivo jugador aprovechó su turno al bate para castigar sin piedad a un viejo conocido de la casa. Ante un potente lanzamiento del exlanzador de los Reds, Tyler Mahle, De La Cruz despachó la pelota a 402 pies de distancia.
Este soberbio cuadrangular solitario en la tercera entrada fue vital para el equipo. El batazo inició una espectacular remontada frente a los Bravos de Atlanta, volteando un déficit de 4-2 para tomar la ventaja momentánea de 5-4.
A las puertas de un club exclusivo
Con este jonrón dominical, la joven sensación de Cincinnati llegó oficialmente a la barrera de los 30 bambinazos en esta campaña. Entrando al juego del jueves con 29 cuadrangulares y 29 estafadas, el quisqueyano ahora acaricia una estadística soñada.
Se encuentra a una sola base robada de ingresar a uno de los grupos más selectos en la historia del béisbol. Si logra estafarse una almohadilla más en esta recta final, se consagrará como un miembro oficial de la prestigiosa cofradía del 30-30.
En la mesa de las leyendas
La magnitud de este inminente logro resalta aún más cuando se revisan minuciosamente los libros de récords de las Mayores. Hasta la fecha, únicamente 51 peloteros han logrado combinar 30 batazos de vuelta entera con 30 bases robadas en un año.
Para la tradicional franquicia de los Cincinnati Reds, esta hazaña estadística es todavía más exclusiva e inusual. Solo un trío de auténticas leyendas de la organización ha podido registrar esta impresionante combinación de poder y velocidad.
Siguiendo los pasos de los gigantes
Si De La Cruz consigue su robo número 30 en esta última semana de temporada regular, grabará su nombre en letras doradas. Se unirá al inmortal del Salón de la Fama, Barry Larkin, como uno de los pocos en lograrlo con este uniforme.
Los otros dos gigantes que completan esta envidiable lista de la franquicia son los históricos Eric Davis y Brandon Phillips. El campocorto tiene el tiempo a su favor para robar esa anhelada base y sentarse en la misma mesa de estos ídolos de Cincinnati.