Tras un merecido descanso y luego de un inesperado tropiezo defensivo ante Shohei Ohtani, Ronald Acuña Jr. desató todo su poderío ofensivo. El actual MVP de la Liga Nacional retomó su nivel de superestrella para liderar la barrida de los Bravos de Atlanta sobre los Rockies de Colorado, demostrando que su bate sigue siendo el motor principal de la franquicia.
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Un domingo perfecto en el plato
"La Bestia" de La Sabana tuvo una actuación pletórica el domingo al embasarse en cuatro ocasiones durante el dramático triunfo 3-2 en 10 entradas. Acuña Jr. ligó de 3-2, negoció un par de boletos y remolcó una carrera vital en el Truist Park.
Esta importante victoria en extrainnings no solo concretó la barrida sobre Colorado, sino que extendió a siete la imponente racha ganadora del conjunto de Georgia.
Velocidad de salida implacable
El repunte del jardinero no fue casualidad, pues la calidad de sus conexiones fue superlativa a lo largo de todo el fin de semana. Cinco de las pelotas que puso en juego entre viernes y sábado registraron velocidades de salida de 97.9 millas por hora o más.
Sus números globales en la serie fueron escandalosos. Bateó para un promedio de .667, producto de seis inatrapables en nueve turnos, incluyendo un doble, cuatro boletos, tres anotadas y una base robada.
El motor hacia la postemporada
Este despertar simultáneo de figuras probadas como Acuña y Sean Murphy resulta ser la noticia más alentadora para el mánager Walt Weiss.
Con este triunfo, Atlanta mejoró su récord a 82-55 en la presente campaña regular. La novena se mantiene firme en el primer lugar de la División Este, conservando una cómoda ventaja de 5.5 juegos sobre su más cercano perseguidor, los Filis de Filadelfia.