El poder del bateador dominicano Gary Sánchez quedó grabado en los libros de historia de las Grandes Ligas al conectar el cuadrangular número 200 de su carrera. Aunque los Milwaukee Brewers cayeron ante los Texas Rangers, el receptor protagonizó el momento cumbre del encuentro al unirse a una élite de peloteros.
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Un estacazo ante un viejo conocido
La anhelada hazaña se materializó en la parte baja de la séptima entrada, en un duelo directo frente a su excompañero de batería, el zurdo Jordan Montgomery. Con dos outs, un compañero en la intermedia y máxima presión en el plato, Sánchez no perdonó.
En cuenta de cero bolas y dos strikes, el quisqueyano identificó un sinker que se quedó colgado en el centro de la zona de strike. Conectó la esférica con contundencia, depositándola por todo lo profundo del jardín central para hacer vibrar las gradas.
El selecto club detrás del plato
Con este cuadrangular, Sánchez se convierte en apenas el vigésimo primer receptor en toda la historia de la liga en registrar 200 vuelacercas. Para pertenecer a este grupo estadístico, el jugador debe haber disputado al menos el 50% de los encuentros de su carrera en la receptoría.
Si bien su ritmo productor ha disminuido ligeramente en los últimos años, este hito reafirma su estatus como uno de los caretas con mayor fuerza bruta de su generación. Ahora, el veterano tiene la oportunidad inmejorable de escalar rápidamente en esta prestigiosa clasificación histórica.
El ascenso y la competencia activa
El dominicano tiene en la mira a receptores que apenas rebasaron la barrera, como Bill Freehan (200), Gene Tenace (201), Bill Dickey (202) y Todd Hundley (202). Con un par de conexiones más, Sánchez podrá dejar atrás a estas figuras del pasado.