Hace apenas un año, los Azulejos de Toronto saboreaban la gloria, a un solitario out de coronarse campeones de la Serie Mundial 2025. Hoy, ese sueño se ha convertido en una pesadilla absoluta tras confirmarse que no jugarán en octubre.
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La novena canadiense quedó oficialmente eliminada de los playoffs este miércoles de manera dolorosa. El golpe de gracia fue una derrota por 4-2 ante los Orioles de Baltimore en el primer juego de una doble cartelera.
El peso de los viejos conocidos
El veterano abridor Max Scherzer cargó con la derrota al permitir cuatro carreras limpias en cinco episodios. Aunque Scherzer logró ponchar a siete bateadores, fue castigado severamente por el poder de Pete Alonso. El toletero le conectó un jonrón de dos carreras en el quinto inning, su tercero de esta serie. Irónicamente, el exlanzador de Toronto, Chris Bassitt, se convirtió en el verdugo de su antiguo equipo. Bassitt dominó en la lomita, tolerando apenas dos carreras en cinco entradas para llevarse la victoria.
Una ofensiva que desapareció
El colapso de los Azulejos no fue por falta de contacto, sino por la total incapacidad de ser oportunos. A pesar de superar a los Orioles en imparables por 10 a 5, dejaron a los corredores estancados en las bases. Toronto bateó de 14-1 con hombres en posición de anotar, un reflejo perfecto de su frustrante campaña. A principios de septiembre, el equipo aún controlaba el último boleto de comodín de la Liga Americana. Sin embargo, una desastrosa racha de 10 derrotas en 15 juegos terminó por sepultar sus esperanzas.
Altas expectativas y duros golpes
El contraste es brutal para los vigentes campeones del joven circuito, quienes lucían como un equipo temible. En invierno armaron un trabuco sumando al as Dylan Cease, al japonés Kazuma Okamoto y al relevista Tyler Rogers.
Lamentablemente, las lesiones de piezas clave en la rotación mermaron profundamente el rendimiento general. A esto se sumó el declive de Vladimir Guerrero Jr., quien tuvo un desempeño intermitente durante el año. El dominicano firmó una de las peores temporadas de su carrera justo cuando el equipo más lo necesitaba.
Frustración y rendición de cuentas
"Creo que todos hemos perdido oportunidades, desde el cuerpo técnico hasta los jugadores", confesó John Schneider. El mánager admitió que sufrieron mala suerte y lesiones, pero que simplemente no jugaron al nivel esperado. "Es muy frustrante llegar a este punto. Todos debemos asumir la responsabilidad y mirarnos al espejo", añadió.
Ahora, hundidos con un récord de 77-81, a los Azulejos solo les restan cuatro encuentros de trámite. Están obligados a ganarlos absolutamente todos si quieren evitar su segunda temporada con récord negativo en tres años.