El lanzador abridor de la selección de Venezuela, Keider Montero, tuvo una salida corta y accidentada en el encuentro de semifinales del Clásico Mundial de Beisbol 2026 frente a la selección de Italia. El derecho apenas pudo completar una entrada y un tercio de labor en el montículo, dejando la responsabilidad temprano al cuerpo de bullpen de Omar López.
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El descontrol de Montero marca el inicio del encuentro
Montero inició el compromiso con la responsabilidad de guiar a Venezuela hacia la gran final, pero su actuación se vio interrumpida de forma prematura debido a la falta de comando en sus envíos. Tras un primer episodio donde permitió un imparable pero logró colgar el cero, los problemas se agudizaron en la parte alta de la segunda entrada.
En total trabajó por espacio de 1.1 innings, permitió dos hits, le anotaron dos carreras limpias, otorgó tres boletos y recetó un solo ponche. El factor determinante de su salida fue el descontrol mostrado en el segundo capítulo, donde regaló tres bases por bolas que congestionaron las almohadillas y forzaron su salida inmediata del juego.
Venezuela obligada a recurrir al relevo temprano
La salida de Keider Montero antes de completar el segundo episodio altera significativamente el plan estratégico del mánager venezolano. Con el marcador 2-0 en contra y las bases llenas al momento de su retiro, el cuerpo técnico se vio en la obligación de activar el bullpen mucho antes de lo previsto en una instancia de eliminación directa.
