Maikel García firmó su actuación más destacada de las últimas semanas al batear de 4-3, con un doble, tres carreras impulsadas y una base robada, guiando a los Reales de Kansas City a una victoria por 4-0 sobre los Astros de Houston el domingo por la tarde. Este desempeño frena una racha negativa que había encendido las alarmas en el cuerpo técnico del equipo.
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El pelotero de La Sabana asumió la responsabilidad ofensiva desde los primeros episodios. Sus tres carreras empujadas representaron el soporte necesario para el pitcheo de los Reales, que contuvo sin problemas a la ofensiva de los Astros. Además, la agresividad de García en las almohadillas volvió a quedar de manifiesto con su quinta estafa de la campaña, un factor que añade dinamismo al ataque de Kansas City.
Un respiro tras el bajón ofensivo de la temporada
La producción del domingo llega en un punto crítico para García. Tras una temporada previa de consolidación, en la que registró 16 cuadrangulares y 23 bases robadas, el inicio de este año ha mostrado un descenso en sus números de poder, acumulando apenas tres jonrones hasta la fecha.
Las lesiones y la evolución en el contacto de la bola
A pesar de que los problemas físicos han mermado la contundencia de sus conexiones, los reportes reflejan que sus habilidades de contacto con la pelota se mantienen estables en comparación con el año pasado. La consistencia en su mecánica de bateo sugiere que la baja en el porcentaje de batazos duros responde a una mala racha temporal más que a un problema estructural en su swing.
