En la victoria de los Phillies de Filadelfia 6-4 sobre los Cerveceros de Milwaukee, el infielder venezolano, Luis Arráez, se fue de 4-2, una actuación impecable que le permitió elevar su promedio de bateo a .314 y afianzarse en la cima de los bateadores de la Liga Nacional.
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Así va la intensa disputa por la corona de bateo
La tabla de posiciones de la Liga Nacional refleja una lucha encarnizada en la recta final de la temporada regular. Detrás de Arráez (.314) se ubica su compatriota, Gabriel Moreno, de los Cascabeles de Arizona, quien registra un sólido promedio de .308 con 140 imparables en 455 turnos oficiales. Un poco más atrás aparece el campocorto de los Marlins de Miami, Otto López, bateando para .303 con 185 hits acumulados en 610 turnos.
Aunque la ventaja de seis puntos sobre Moreno parece cómoda, la consistencia de sus perseguidores obliga al criollo a no bajar la guardia en las últimas fechas de la ronda regular.
¿Qué necesita Arráez para asegurarlo?
Con las estadísticas actuales sobre la mesa, las cuentas para el criollo son claras en el cierre de la campaña. Tomando en cuenta los cinco juegos restantes del calendario regular de los Phillies, Arráez suma 185 imparables en 589 turnos al bate oficiales.
Para coronarse campeón bate sin depender de rachas extraordinarias de Moreno ni López, Arráez necesita mantener su promedio por encima de la barrera de los .310 puntos. Si en los últimos cinco compromisos consume un promedio de cuatro turnos por juego (20 turnos adicionales para un total de 609 TB), necesitará conectar al menos cinco imparables (completando 190 hits) para cerrar el año con .311 de promedio.
En caso de mantener el ritmo actual y conectar entre seis y siete imparables en ese lapso de 20 turnos (bateando para .300 o .350 en la última semana), su promedio final se consolidará entre .313 y .315. Esta cifra dejaría virtualmente sin opciones a Gabriel Moreno, quien necesitaría un cierre perfecto bateando de 20-12 en sus últimos cotejos para alcanzarlo.
