El lanzador venezolano Keider Montero protagonizó un trabajo de claroscuros en el montículo frente a la ofensiva de los Mellizos de Minnesota. El diestro de los Tigres de Detroit actuó durante cuatro entradas en el Comerica Park, en un choque donde mostró momentos de dominio, pero fue castigado en situaciones puntuales por la vía del largo metraje.
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Montero completó una labor de cuatro episodios exactos en los que apenas toleró dos imparables. Sin embargo, el impacto de esos batazos fue definitivo para limitar su presencia en la loma, ya que ambos hits cruzaron la cerca y se tradujeron en las únicas dos carreras limpias que aceptó durante la jornada.
Efectividad y descontrol en la loma de Comerica Park
El repertorio del serpentinero criollo lució efectivo por tramos, obligando a la alineación de Minnesota a realizar contactos débiles y manteniendo la efectividad del pitcheo en los momentos de mayor presión. A pesar de admitir solo un par de inatrapables, el diestro cedió dos pasaportes y propinó un pelotazo, factores que congestionaron las almohadillas y elevaron su conteo de pitcheos.
Montero concluyó su actuación con 74 envíos al plato, de los cuales 39 se ubicaron en la zona de strike. El diestro ponchó a dos bateadores contrarios.
Salida sin decisión y relevo para la causa felina
A pesar de abandonar el encuentro con la victoria parcial, la alta cantidad de lanzamientos impidió que el estratega felino lo mantuviera para el quinto episodio. El diestro se marchó sin decisión, dejando la responsabilidad en manos de un cuerpo de relevistas que asumió el control del compromiso a partir del quinto tramo.