Gabriel Moreno afronta su cuarta temporada completa en las Grandes Ligas con una misión bastante clara: continuar con su curva ascendente de rendimiento y tener una explosión ofensiva que logre convertirlo en uno de los receptores más completos de todo el beisbol organizado.
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El venezolano viene de una campaña bastante sólida para sus estándares. Dejó un promedio al bate muy bueno de .285, además de un OPS de .786, producto de sus nueve cuadrangulares y sus 22 extrabases, que le permitieron contribuir a la causa de Arizona con 40 carreras impulsadas, todo en 277 turnos al bate consumidos en 83 juegos disputados.
De cara a 2026, Gabriel Moreno quiere continuar con esa tendencia, y de momento, lo ha logrado en los entrenamientos primaverales, como demostró en la jornada del domingo 22 de marzo, con una jornada en la que despachó par de estacazos realmente dantescos, para seguir con una poderosa tendencia en esta pretemporada.
Gabriel Moreno muestra su poder
Y es que en efecto, Gabriel Moreno vivió un domingo brillante en el duelo entre Cascabeles de Arizona y Padres de San Diego, al conectar dos cuadrangulares que se combinaron para una distancia de más de 900 pies, en lo que fue una fantástica muestra de poder y habilidad con el madero.
El primer batazo llegó en el tercer episodio del desafío, cuando el criollo pescó un sweeper de Walker Buehler para mandar a volar la pelota a 445 pies de distancia. Tan sol un inning después, el larense repitió la dosis, esta vez ante una recta, en un vuelacercas todavía más imponente que registró una distancai de 459 pies.
En general, luego de esta fenomenal actuación, Gabriel Moreno muestra promedios de .242/.324/.545/.869 en lo que va de Spring Training, con tres batazos de vuelta completa, cinco impulsadas y cuatro extrabases en total. Una buena premonición para arrancar la zafra.
