El miembro del Salón de la Fama, Kevin Garnett, conocido por su intensidad volcánica en la pista, ha vuelto a encender la polémica al cuestionar frontalmente el estatus actual del baloncesto global. En un reciente episodio del podcast Ticket & The Truth, junto a su eterno compañero Paul Pierce, Garnett lanzó un dardo directo al corazón de la narrativa que sitúa a los jugadores internacionales como los nuevos amos del juego.
Para "The Big Ticket", el éxito de figuras como Luka Doncic o los últimos MVPs extranjeros tiene un asterisco importante: el sacrificio de la defensa. Garnett fue implacable al analizar el juego del esloveno:
"Pídele a Luka que juegue en ambos extremos. Pídele que baje, tire un triple y luego defienda a 29 metros. Por mucho que enceste, siempre cede. Así que da y recibe".
La crítica de Garnett se extiende a una supuesta falta de fundamentos defensivos básicos en la élite internacional. "Si pones a esos jugadores a jugar un uno contra uno, la mitad de ellos no te pueden defender", sentenció, subrayando que el baloncesto real se juega "en los dos aros" y no solo en el aspecto ofensivo que hoy se premia.
Más allá de la técnica, Garnett apuntó a un cambio cultural en el estilo de juego que, según él, ha sido importado desde fuera de las fronteras estadounidenses. El exjugador se mostró harto de las constantes quejas a los árbitros y las simulaciones de faltas:
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El impacto del flopping: "Los jugadores internacionales han traído un montón de flopping a la NBA, es algo que no soporto".
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La relación con el arbitraje: Criticó que los jugadores extranjeros pasan demasiado tiempo "diciéndole algo a los árbitros" durante el transcurso del partido.
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La pérdida de esencia: Aunque admitió que los internacionales han traído "cosas grandiosas", también afirmó que han introducido "muchas cosas raras que hemos aprendido" y que están afectando el producto final.
Jokic: la única excepción
A pesar de su duro discurso, Garnett dejó una puerta abierta al reconocimiento. Al hablar del dominio de los jugadores nacidos fuera de EE. UU. en la última década, fue claro al señalar que no todos entran en la misma bolsa. "Jokic es la excepción", admitió, reconociendo el nivel superior del pívot serbio frente al resto de la legión extranjera.
Sin embargo, su conclusión final no dejó lugar a dudas sobre su postura patriótica y competitiva: "Estás engañando a los que nos escuchan. Los norteamericanos los destruirían".
Este debate surge en un momento donde las principales estrellas de la NBA (Giannis Antetokounmpo, Nikola Jokic, Luka Doncic y Shai Gilgeous-Alexander) son todas internacionales, lo que garantiza que las palabras de Garnett no pasarán desapercibidas en los vestuarios de la liga.
